Entrevista a Juan Fuster

Juan Fuster (Alcoy, 1960) es físico experimental de partículas y profesor de investigación del Instituto de Física Corpuscular (CSIC-UV), centro del que fue director de 2003 a 2007. Entre 1987 y 1996 participó en el experimento DELPHI del CERN y posteriormente colaboró en al construcción del detector interno de silicio de ATLAS. También ha sido gestor del Plan Nacional de Física de Partículas y coordinador del área de Ciencias Físicas del CSIC. Actualmente es Presidente europeo del estudio de física y detectores para el Colisionador Lineal nombrado por el ECFA (European Committee for Future Accelerators). Durante las últimas semana, Juan Fuster ha tenido que responder delante de los medios en múltiples ocasiones como Copresidente del Comité Organizador de la International Conference on High Energy Physics (ICHEP), el encuentro más importante de física de partículas a nivel mundial que este año se celebró entre el 2 y el 9 de julio en Valencia. Hablamos con él sobre los aspectos más destacados de esta disciplina y sobre el entendimiento entre los científicos y los periodistas, una relación que considera necesaria.

«La ciencia y la música son disciplinas que sirven para crear una armonía y que la gente colabore, que las fronteras de algún modo desaparezcan y nos sintamos todos más cercanos»

¿Qué destacaría de las intervenciones realizadas durante el transcurso de la ICHEP?
En primer lugar, el análisis que se ha hecho de todos los resultados finales del estudio del bosón de Higgs. Ahora conocemos mejor esta partícula, la tenemos más acotada, y cada vez se parece más a lo que se espera del Higgs estándar, pero por otro lado también abre la puerta a muchas otras interpretaciones, es una puerta hacia la nueva física. En segundo lugar, respecto a la cosmología y a los resultados que se publicaron de BICEP2 sobre el momento inflacionario del universo, yo creo que ha quedado un poco más claro que no lo tienen claro [ríe]. Es una medida que se tendrá que confirmar. También hemos estado hablando de futuros proyectos. Se ha presentado por primera vez un plan global para la física de partículas por lo que respecta a la física de aceleradores, neutrinos… La planificación de la comunidad está clara e implementarla es un reto. Además, aunque la conferencia no ponía un acento especial en esta cuestión, hemos tenido la oportunidad de acercar a las responsables de grandes laboratorios científicos a la industria española. Y por último, hemos intentado darle más dimensiones a la ciencia, demostrar que los científicos también somos personas, que vemos el mundo que nos rodea y tenemos una opinión al respecto. Por eso ha habido exposiciones sobre el papel de la mujer en la ciencia, por ejemplo. También hicimos un concierto para predicar la paz. La ciencia y la música son disciplinas que sirven para crear una armonía y que la gente colabore, que las fronteras de algún modo desaparezcan y nos sintamos todos más cercanos.

Durante el congreso han dedicado una parte importante del tiempo a la divulgación de la ciencia. ¿Cómo de importante es esta cuestión para los científicos?
Creo que es esencial. La ciencia está pagada mayoritariamente por dinero público. Por lo tanto, entiendo que como comunidad que gasta dinero público tenemos que rendir cuentas ante la sociedad, contarle lo que hacemos y hacerlo en un lenguaje que se pueda entender y que permita apreciar el alcance y la relevancia de lo que hacemos. Además, para los que la vivimos, la ciencia es una disciplina muy bonita y en este sentido también nos gusta transmitir esta emoción y esta vocación que tenemos.

«Como comunidad que gasta dinero público, los científicos tenemos que rendir cuentas ante la sociedad, contarle lo que hacemos y hacerlo en un lenguaje que se pueda entender»

¿Considera que los medios de comunicación hacen un buen papel en este sentido?
He tenido una experiencia muy agradable durante la ICHEP con los medios de comunicación. Es como todo, se tiene que trabajar y mucho. A veces, una noticia poco trabajada o poco pensada no dice lo que tiene que decir. Los científicos cuando hablamos utilizamos unas palabras porque tienen que ser esas palabras exactas. No hace falta buscarle un sinónimo. Si buscas un sinónimo, ya la has fastidiado. Y claro, estas cosas se tienen que transmitir al periodista, se le tiene que dar información que el periodista pueda entender. Y cuando lo entiende yo creo que las cosas que se publican tienen sentido. Los periodistas hacen su trabajo porque saben cómo llegar al público, lo que es más complicado para nosotros. Creo que este entendimiento es bueno y debemos proyectarlo y continuarlo. Pero requiere mucho trabajo para ambas partes.

Durante el transcurso de las conferencias han aparecido constantemente referencias a los neutrinos o a las ondas gravitacionales generadas por el Big Bang. ¿Por qué cree que estos temas generan una mayor atención mediática?
Creo que todos los temas de frontera son atractivos. Los neutrinos son unos bichos de los que todavía desconocemos muchas propiedades. Sabemos que tienen masa y que oscilan, pero no conocemos bien su jerarquía de masas y, además, no sabemos si los neutrinos son su propia antipartícula y todo eso tiene implicaciones en nueva física… Es un tema candente. Tienes la partícula porque existe y puedes trabajar con ella y además existe todo un mundo por descubrir, tiene un montón de propiedades que todavía están por determinar. Eso para un científico es muy atractivo. En cuanto a las ondas gravitacionales, lo que se ha observado es la polarización de la luz, de la radiación electromagnética. Por qué y cómo estamos aquí y por qué el universo es como es… Son preguntas que las personas nos hemos hecho, nos hacemos y nos haremos. Entonces, entender un poco mejor el período de la inflación es una muy buena explicación al universo que vemos. Confirmar que lo hemos entendido sería una satisfacción tremenda para al conocimiento. De hecho, si eso sucediera serían candidatos al premio Nobel tanto Andrei Linde como Alan Guth.

juanfuster1

Felip Pineda

Una de las intervenciones más llamativas de la ICHEP para la prensa fue precisamente la del cosmólogo Alan Guth, defensor de la teoría de la inflación, que predijo la existencia de universos paralelos. ¿Qué piensa sobre esto?
Eso son conjeturas… Yo soy físico experimental y en ese sentido son cosas que todavía veo muy lejos. En física experimental tenemos el LHC, tenemos Higgs, tenemos el quark top, que también es un poco como los neutrinos y aún es muy desconocido… Todo eso de los multiversos lo veo lejos y lo veo difícil de testear con las máquinas que tenemos hoy en día. Me gusta más ir paso a paso. Pero necesitamos gente que mire más lejos. Porque si miras lejos ves las grandes direcciones. Yo soy más humilde. Pero me parece muy interesante.

Los responsables de la misión europea Planck han anunciado durante el congreso que en unas semanas aportarían nuevos datos a la polémica sobre la primera señal del Big Bang. ¿Cree que será la revelación de un gran descubrimiento?
No te lo puedo decir. La ICHEP no era una conferencia de cosmología, por lo tanto me imagino que tanto Planck como BICEP2 si tienen algo muy relevante que decir lo harán en las conferencias especializadas en su campo. Aquí los invitamos porque el proceso de inflación tiene una implicación muy grande en la física de partículas. Tanto si ha existido como si no, dentro de los distintos modelos que hay para parametrizar este período de inflación quizás exista una partícula que se llama inflatón. El inflatón podría ser Higgs o algo relacionado con Higgs. Entonces, todo este proceso podría modificar cómo entendemos el modelo estándar. Por eso los invitamos y creo que ha habido discusiones muy interesantes alrededor de este tema.

«El entendimiento entre periodistas y científicos es bueno y debemos proyectarlo y continuarlo. Pero requiere mucho trabajo para ambas partes»

¿Cuáles son las carencias del modelo estándar de física de partículas y qué teorías lo cuestionan o lo complementan?
No sabemos todavía si el bosón de Higgs es del modelo estándar o el de otros modelos. Hay otros modelos, extensiones del modelo estándar, que predicen muchos más Higgs. El bosón de Higgs no es una partícula cualquiera, es un objeto muy complicado con propiedades características y no sabemos si está solo o hay más. El modelo estándar es un modelo que ha costado cincuenta o sesenta años de hacer y funciona muy bien. Ahora, funciona muy bien en el rango de energías o de distancias que hemos explorado. La física de Newton, es decir la mecánica clásica, funciona en el rango en el que la aplicamos. No es una teoría totalmente exacta, pero para hacer un puente no se necesita mecánica cuántica. Estarías matando moscas a cañonazos, como se suele decir. Pero la mecánica clásica no es la respuesta a cómo es la naturaleza. Eso también lo sabemos. El modelo estándar aplicado al mundo subatómico, en el rango que hemos explorado, también funciona muy bien. Pero hay una serie de preguntas que no sabe incorporar: por qué hay más materia que antimateria a día de hoy o de qué está hecha la materia oscura. Tampoco incorpora la gravedad. Conceptualmente hay algunos puntos que sabemos que la teoría que venga después del modelo estándar tendrá que incorporar. Aquí es donde surgen por ejemplo la supersimetría, la teoría de cuerdas, las dimensiones adicionales, el Technicolor… Son teorías que intentan hacer una descripción más amplia donde estas preguntas se contesten. Ahora falta que se hagan predicciones que se puedan testear y comparar para ver si estos modelos funcionan mejor que otros. Este es el camino que tiene que tomar el Super-LHC y los futuros aceleradores, ir describiendo y testeando en primer lugar el modelo estándar, para ver si llegamos a algún lugar en el que se equivoca con la predicción, y también los otros modelos.

Sin duda el tema que genera un mayor interés es el bosón de Higgs. Dos años después del anuncio de su observación, ¿cree que la opinión pública ha llegado a entender la magnitud del descubrimiento?
Yo creo que la magnitud sí que se ha entendido. Otra cosa es entender bien qué es Higgs, porque los propios físicos no lo entendemos demasiado bien [ríe]. Pero la magnitud sí. Solo tienes que ver que en los medios ha habido mucha difusión. Cuando se descubrió, en todos los periódicos, en los resúmenes del año, entre las diez noticias más importantes siempre estaba Higgs. A Fabiola Gianotti un periódico norteamericano la definió como mujer del año… Cuando hacemos charlas sobre la industria y la ciencia, para explicar algunas aplicaciones, no tienen tanto éxito, no viene tanta gente. En cambio, haces una charla sobre Higgs y se llena. La gente quiere saber. Es una cosa que se relaciona con la masa, con el origen del universo, con por qué estamos aquí y eso a la gente le interesa. Saben que es un paso adelante para entender mejor la naturaleza. No da la solución final a por qué las partículas tienen la masa que tienen, pero sí a cómo se genera la masa y cómo están relacionadas las partículas entre ellas.

«El bosón de Higgs no es una partícula cualquiera, es un objeto muy complicado con propiedades características y no sabemos si está solo o hay más»

El CERN celebra este año su 60 aniversario. Más allá del descubrimiento del bosón de Higgs, ¿qué aportaciones destacaría?
En la física de altas energías el paso siempre importante y exploratorio es subir en energía. Subir en energía es como si cogiéramos unos barcos y fuéramos a un nuevo continente en el que las personas no han estado nunca. Cuando llegas a este nuevo continente puede ser que las especies animales o vegetales sean las mismas que en tu continente o que sean nuevas. Pero si no vas no lo puedes saber. La nueva puesta en marcha del LHC lo que hará es darnos un umbral cinemático de energía superior al que tenemos ahora. Es decir, exploraremos un nuevo mundo. En este nuevo mundo veremos si siguen habiendo las mismas leyes o si hay nuevas leyes y nuevas partículas. Eso es lo más importante de este nuevo paso. Es una cosa que se explorará relativamente rápido. En un par de años será noticia el salto energético que la nueva máquina producirá.

© Mètode 2014
POST TAGS:

Periodista. Revista Mètode, Universitat de València.