Entrevista a Francisco Tomás Vert

«Ante la sociedad del conocimiento, a mí me estimula más la sociedad del descubrimiento»

Catedrático de Química Física de la Universitat de Valencia

Francisco Tomás Vert

Francisco Tomás Vert nos recibe en su despacho de la Facultad de Química. El profesor Tomás Vert se ha quitado la americana y va en mangas de camisa, con la corbata reluciente. Es catedrático de Química Física de la Universitat de València, de la cual ha sido rector entre el 2002 y el 2010. Pero tiene muy clara la vocación: eso de la corbata lo hace por nosotros, nos dice, prefiere la bata. Este año ha sido el encargado de leer la lección magistral, el disparo de salida del curso académico de la Universitat de València. Nos sentamos, y desde el primer instante nos damos cuenta de que hablamos con un químico particular, un aficionado a la lectura y la música barroca, todo un humanista.

En la lección magistral señaló que la química no goza de buena reputación. ¿A qué se debe?
La culpa la tenemos los químicos, no nos hemos preocupado de emitir una visión positiva de lo que la química ha aportado a la sociedad. Si escuchas los medios de comunicación, hablan de la contaminación, de las intoxicaciones, etc. Eso realmente ocurre, pero hay un desequilibrio entre estas cosas y el impacto positivo de la química en la sociedad.

Entonces, ¿también son responsables los medios de comunicación?
Sí, no es fácil encontrar secciones de divulgación científica en los medios. Sin ir más lejos, ha pasado desapercibida la concesión del premio Nobel de Química de este año a Daniel Shechtman. Los medios deberían dedicar a la química la importancia que se merece teniendo en cuenta lo esencial que es para la sociedad. Aquí al lado del Campus de Burjasot tenemos Canal 9 y sería muy fácil simplemente cruzar la calle e interesarse por lo que hacemos, pero no lo hacen.

«Aquí al lado tenemos Canal 9 y sería muy fácil simplemente cruzar la calle e interesarse por lo que hacemos, pero no lo hacen»

Tituló su lección La química en el siglo xxi. Descubrir y conocer. Pero la inició con el siglo xix y Marie Curie…
En el siglo xix aparece la química como una ciencia estructurada, ya no se concibe como el reducto de un alquimista en un rincón. Además, Marie Curie es la motivación del Año Internacional de la Química. Curiosamente ella hizo sus descubrimientos en el cambio de siglo; eso es paradójico, que los grandes pasos en la química siempre se den en los cambios de siglo, el siglo xx fue revolucionario en la fundamentación física de la química. Ahora se tiene la percepción de que la química se ha agotado, pero creo que queda claro que no, estamos en una situación en la que podemos entrar en cuestiones nuevas.

En el subtítulo añade el verbo «descubrir», ¿una llamada a la curiosidad?
Sí, hay que motivar el estudio y la curiosidad por lo que no se sabe. La falta de interés por el conocimiento es consecuencia de un sistema educativo que no lo valora. El problema es de estímulos. Hemos pasado de un sistema riguroso a otro demasiado permisivo, sin casi exigencias.

Después de la femtoquímica y la nanociencia, ¿qué vendrá?
Quedan cuestiones que la química no ha solucionado aún, por ejemplo: los seres humanos somos estructuras químicas complejas e interrelacionadas; los procesos químicos necesarios para que yo pueda hablar ahora son innumerables, ligados unos a otros. Estas cosas se deben estudiar de una forma global. Una gran pregunta sería por qué las células se matan ellas mismas. Pues aún no lo sabemos. En el campo industrial, la química no tiene plazo, vivimos un siglo apasionante, estamos en puertas de hacer descubrimientos interesantísimos.

¿La búsqueda de conocimiento debería estar por encima del provecho económico?
Sí, pero eso es una opinión personal. El conocimiento siempre ha precedido a la aplicación. Se tiene que contraponer la tónica de la sociedad del conocimiento con la puramente económica. Yo quería poner énfasis en mi discurso en la importancia que tiene el descubrimiento sobre la visión actual de aprovechar el conocimiento. Presenté descubrimiento y conocimiento de manera contrapuesta. Cuando todo el mundo dice «viva la sociedad del conocimiento» yo digo que a mí me estimula más «la sociedad del descubrimiento».

¿Son los recortes en educación una muestra de que se considera la economía por encima de la investigación?
Las cajas están vacías, y el sistema financiero dice que para prestar necesita que los gobiernos recorten. El problema es si el recorte es universal o dirigido. Las políticas económicas que se están llevando a cabo tienen su última referencia en no se sabe dónde, en eso que a mí no me gusta nada pero que ahora se dice mucho: los mercados. De alguna manera hemos perdido control democrático sobre nuestra vida. Cuando a un gobierno se le impone desde fuera un recorte del gasto público y hay una carga importante en educación y salud, estas lógicamente se ven afectadas. Necesitamos más información. Necesitamos saber con qué recursos contamos, qué recursos necesitamos, y con estos datos, priorizar el gasto público… cuestión de política. Lo que no entiendo es que haya recortes en la educación y que otras cuestiones no se vean afectadas.

© Mètode 2011 - 71. La cara del dolor - Número 71. Otoño 2011

Estudiante de Periodismo, Universitat de València.

Estudiante de Periodismo de la Universitat de València.