Para todos la energía, para todos todo

Nikola Tesla y la ciencia desde la perspectiva colectivista de Orxata Sound System.

Dentro del programa de reivindicación política total que proponen Orxata Sound System también hay lugar, como no podía ser de otro modo, para algunas cuestiones relacionadas con la ciencia. El ejemplo más claro se encuentra en el segundo disco del grupo, 2.0 (autoeditado, 2011), que contiene una canción en homenaje a Nikola Tesla, una figura revalorizada en los últimos años en gran parte gracias a Internet. «Era un nombre que habíamos oído desde hacía tiempo porque se ha convertido en algo parecido a un icono pop, pero lo que nos hizo interesarnos de una manera más política fue descubrir en primera persona grupos autónomos casi clandestinos que investigan sobre la energía libre», explica un miembro del grupo. Tesla –la canción–, repasa el legado teórico del físico croata y de otros científicos considerados, como mínimo, heterodoxos. Sobre una insistente base electrónica, hacen acto de la presencia algunas figuras polémicas de la historia de la ciencia. Desde el mismo Tesla, pionero en formular una teoría sobre la energía libre, hasta Feinberg, Boyer, Dirac o Mallowe. Todos ellos mantenían la idea de que existen en el universo fuentes de energía ilimitadas, una teoría que habría sido condenada por la industria energética.

«Tesla –la canción–, repasa el legado teórico del físico croata y de otros científicos considerados, como mínimo, heterodoxos»

Los planteamientos sobre la energía antigravitatoria discurren, en sus distintas versiones, entre postulados científicos cercanos a la física cuántica y otros terrenos más pantanosos relacionados con la mística o la filosofía zen. Todos estos elementos, junto a otros aspectos políticos y económicos, han dado lugar a multitud de relatos sobre este tema que mezclan indiscriminadamente unas cuestiones con las otras. En la canción de Orxata aparecen también nombrados la célula de Joe (un dispositivo que sería capaz de acceder a la energía que contiene el «vacío cuántico») y el Majestic 12, que según algunas teorías es un comité secreto creado en los Estados Unidos para silenciar los avances en la investigación sobre la energía ilimitada. En todo caso, la letra de la canción pasa de puntillas sobre estas cuestiones y se centra en el desafío de Tesla al control centralizado de la energía, un acto valiente que lo condenó a morir en pobreza. «La intención de la canción es recordar a un personaje que ha sido importantísimo para la ciencia y la tecnología del siglo xx y también del siglo xxi pero que se silenció durante mucho tiempo por diversos motivos. Queríamos rendirle un homenaje y despertar la curiosidad hacia el genio croata», explican. Y, en cierta manera, lo han conseguido. Aseguran que «de cuando en cuando nos llega algún tweet de alguna persona que se acuerda de él en algún examen de física».

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Este mural muestra algunos de los planteamientos del MSST (Movimiento de los Sin Satélite) de Brasil.

La ciencia es política

No es casual que Orxata se fijaran en una figura como la de Nikola Tesla a la hora de escribir una canción. La idea del acceso libre y descentralizado a la energía que se puede desprender de las teorías del científico encaja con los planteamientos colectivistas que el grupo ha mantenido desde el principio. En otras ocasiones han puesto el foco sobre temas relacionados con la ecología, la cultura hacker o la sobremedicalización de la sociedad. «Estamos bastante obsesionadas con todas aquellas tecnologías que puedan ayudar a empoderarnos. Internet, el software libre, el hardware libre, las formas de hacer P2P, y todo eso aplicado a cosas básicas como la energía, las comunicaciones, la salud, la comida o el trabajo», declaran. Este espíritu se podría interpretar como una relectura del «para todos todo» enunciado por los zapatistas de América Latina, donde las ideas autonomistas tienen un gran recorrido. Precisamente la publicación más reciente del grupo, 3.0 (autoeditado, 2012), muestra una especial atención por el continente sudamericano, tanto en las nuevas sonoridades adoptadas como en algunos de los temas tratados. El disco contiene Satèl·lits, una canción que pretende dar voz al Movimiento de los Sin Satélite (MSST), que cobra fuerza en países como Brasil.

«La idea del acceso libre y descentralizado a la energía que se puede desprender de las teorías del científico encaja con los planteamientos colectivistas que el grupo ha mantenido desde el principio»

El MSST propone, desde una postura poética y revolucionaria, el envío de satélites al espacio hechos a mano y desvinculados de cualquier gobierno o corporación, con la intención de «mapear, repensar toda la estructura actual de nuestra tecnocracia y ciencia hasta dirigirla hacia un camino totalmente diferente», según anuncia su manifiesto. La mezcla entre ciencia y política en este planteamiento fue lo que atrajo al grupo de música: «dota de una carga muy política a una rama de la tecnología que nos han colocado en el mundo casi de la ciencia ficción, cuando es una cosa que usamos en el día a día, aunque no seamos conscientes de ello». «Raramente la ciencia y la política son discernibles. El saber es un bien colectivo, y administrarlo es política», afirman.

El grupo prefiere no entrar en el debate sobre la postura anticientífica que se puede encontrar en algunos ámbitos de la izquierda porque consideran que «ni la ciencia es siempre una estafa ni todo lo que no se puede demostrar científicamente es mentira. Hay mucho conocimiento ancestral acumulado que frecuentemente se menosprecia por no ser científico, pero que aún así funciona». Desde el colectivo musical reconocen el innegable peso de la ciencia en nuestras vidas, pero no en el sentido institucional que las asocia a la Universidad o la Empresa. Para ellos, es imprescindible experimentar en casa o en la red, a través de prácticas descentralizadas que promuevan la creatividad y el empoderamiento colectivo, como propone el MSST. Una idea que expresan parafraseando a Joan Fuster: «es muy importante luchar por todo eso, porque la ciencia, como la política, o te la haces o te la hacen».

Para escuchar:
Orxata Sound System, 2007. 1.0. Autoeditado. Valencia.
Orxata Sound System, 2011. 2.0. Autoeditado. Valencia.
Orxata Sound System, 2012. 3.0. Autoeditado. Valencia.

Para leer:
Tesla, N., 2011. Yo y la energía. Turner. Madrid.

© Mètode 2013

Periodista. Revista Mètode, Universitat de València.