Excepciones

El fumador centenario

La ciencia busca regularidades para explicar y predecir fenómenos. El reto es encontrar la partícula subatómica con las propiedades previstas, el elemento en la casilla vacía de la tabla periódica o la diferencia significativa entre el grupo tratado con un fármaco y el grupo de control.

Por eso las excepciones son una lata. Vistas con retrospectiva pueden ser una guía hacia nuevos descubrimientos, como cuando las irregularidades en la órbita de Urano llevaron al descubrimiento de Neptuno. Pero a menudo las excepciones son hechos inexplicables que no se ajustan a la previsión y que no se pueden reproducir. Y, con todas las particularidades metodológicas que haga falta, hacer ciencia es en gran parte reproducir.

En las ciencias experimentales hay un tipo de excepciones que son especialmente engorrosas. Son esos puntos que quedan tan lejos de la recta que no hay manera de hacerlos encajar. Eso que en inglés denominan outliers, y que es la forma elegante de decir «este dato no lo tendremos en cuenta porque obviamente es un error de medida». Los outliers no acostumbran a salir en la literatura científica. Son los esqueletos dentro del armario que pueden arruinar un trabajo si insisten en aparecer en las repeticiones y acaban cuestionando toda la teoría.

Y aun así las excepciones sirven para hacer literatura científica. En medicina las excepciones quedan escritas en forma de casos clínicos, que son un subgénero de la literatura médica que se podría comparar con el cajón de sastre donde van a parar aquellas observaciones anecdóticas o que no tienen una explicación inmediata.

A pesar de esta condición de escrito de poco alcance, algunos casos clínicos han pasado a la historia, quizás no de la literatura pero sí de la ciencia (y del cine). Christiaan Barnard publicó el informe del primer trasplante de corazón como caso clínico, y la descripción de lo que le pasaba a Joseph Merrick, conocido como «el hombre elefante», también fue un caso clínico, con el paciente ante los miembros de la Sociedad de Patología de Londres. John Hurt interpretó el papel de Merrick en el cine, y David Bowie, Mark Hamill y otros, en el teatro.

¿Cómo sabemos si una excepción es un aviso de que hay un nuevo camino por descubrir o solo un artefacto? ¿Un fumador centenario sugiere nuevos mecanismos de protección contra el cáncer o es solo alguien con suerte? En ciencia las excepciones pueden ser una mina de oportunidades o una gran pérdida de tiempo, y no hay forma fácil de distinguirlas por adelantado.

REFERENCIAS
Barnard, C. N. (1967). A human cardiac transplant: An interim report of a human successful operation performed at Groote Schuur Hospital, Cape Town. South African Medical Journal, 41, 1271–1274. Consultado en http://www.sanshikai.jp/topic/02/c-barnard.pdf
Howell, M., & Ford, P. (2001). The true history of the elephant man. Londres: Allison & Busby.

© Mètode 2019 - 101. La memoria de los huesos - Volumen 2 (2019)
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Biólogo y escritor (Barcelona)