Los nuevos aforismos están en las redes sociales

Un periodista gerundense me dijo «un momento, que lo pongo en Twitter». Era el 2008 y yo, que no tenía ni idea de lo que era Twitter, pensé: «Realmente a alguien le puede interesar saber que me estás entrevistando?». Todavía ahora pienso lo mismo de la mayoría de cosas que leo en Twitter, y por eso soy un tuitero de vuelo corto.

A pesar de la gran cantidad de material intrascendente que llena mi muro, Twitter me fascina. La inflexible disciplina de la limitación de espacios, que obliga a estructurar el mensaje de manera casi artesanal, ha generado una cantidad de productores de aforismos que no se había visto desde el tiempo del Imperio romano. ¿Cómo se aprovecha esto para hacer literatura científica? Hay normas para escribir tuits sobre la ciencia?

En ciencia, como en cualquiera otro tema, el canal de Twitter sirve para hacer de todo: divulgación, promoción, activismo o debate, además del habitual exhibicionismo. Todas las instituciones científicas emiten contenidos para posicionarse. Esto no tiene nada de especial: es una vía más para llegar a lectores potenciales. Los particulares podemos compartir noticias científicas, y esto es una justificación suficiente para tener una cuenta en Twitter. Pero allá donde hay talento es en la creación pensada directamente para publicar en Twitter. Encuentro geniales las reflexiones sobre la vida en el laboratorio que escriben algunos científicos. El aforismo captura situaciones y estados de ánimo que a menudo solo podemos entender los que hemos llevado la bata alguna vez y los hemos vivido en primera persona. Quizás no tienen la elegancia de los epitafios latinos, pero capturan la esencia de la práctica científica, y son difíciles de hacer entender a los «no iniciados».

«Los nuevos aforismos ya no están escritos en piedra y es imposible prever qué impacto tendrán a largo plazo»

Por ejemplo, los tuits del @cientefico son microcuentos sobre la vida en el laboratorio, escritos con un estilo lacónico y una ortografía hilarante. Su tuit fijado,«la cencia no se ace sola ahi que acerla», es una declaración de principios. En frases breves sabe captar la emoción de tener resultados, la decepción de encontrar una máquina estropeada o la irritación porque un becario no se esfuerza. @CientificoenEsp es más formal y, además de tratar el día a día en el laboratorio, se fija también en las evaluaciones, la burocracia, las publicaciones y otros temas que hacen pensar en Kafka. Una cuenta comparable a @CientificoenEsp es @AcademicsSay, que reflexiona con humor negro sobre la vida cotidiana de los investigadores.

La literatura efímera, que no tiene ninguna pretensión de durar ni podría durar aunque quisiera, está ocupando cada vez una parte más grande del tiempo que dedicamos a leer. Twitter es un ejemplo. Los nuevos aforismos ya no están escritos en piedra –no son «frases lapidarias»– y es imposible prever qué impacto tendrán a largo plazo. Puede ser que se esté gestando un canon de literatura científica a base de «tuitstars»?

© Mètode 2018 - 96. Narrar la salud - Hivern 2017/18

Biólogo y escritor (Barcelona)