«La escuela botánica del Renacimiento», de José María López Piñero

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La escuela botánica valenciana del Renacimiento es la obra póstuma del profesor José María López Piñero, presentada el pasado septiembre. El libro contiene una gran cantidad de información histórica, en reconocimiento a las innovaciones que desarrolló la Facultad de Medicina de Valencia, una de las más importantes y vanguardistas en la creación de nuevas cátedras. La intención de este libro es hacer una revelación prácticamente desconocida para la mayoría de los ciudadanos, y es que «la botánica y la morfología son las vertientes más destacadas de la tradición valenciana en el terreno de las ciencias médicas y biológicas». El profesor López Piñero nos lo quiere dar a conocer de primera mano, partiendo de las fuentes originales, con una extensa antología de textos e imágenes, resultado de una investigación histórico-médica de las plantas medicinales estudiadas en el Renacimiento dentro del terreno de la farmacoterapia. 

El Renacimiento representa una etapa de cambio en el estudio de la botánica y de su uso, suscitado por el detallado estudio de la flora europea y por los grandes descubrimientos portugueses y españoles en las Indias Orientales y en América. Cambio que merece llamarse «revolución vegetal», ya que, además, fue la principalinnovación de la medicina renacentista, al aparecer los primeros medicamentos químicos obtenidos mediante técnicas de laboratorio. Las plantas cobran protagonismo porque son parte de nuestra vida, nos dan alimentos, medicamentos, nos complacen en los jardines, nos inspiran en las artes y son representación de símbolos mágicos y religiosos. Y de aquí la contribución de los tres grandes maestros valencianos: Pedro Jaime Esteve, Juan Plaza y Jaime Honorato Pomar, máximos representantes del movimiento humanista valenciano. Los tres se suceden en la innovadora «segunda cátedra de medicina», adscrita a la cátedra de enseñanza de anatomía y de medicamentos simples o hierbas, todo un referente en las universidades europeas del siglo xvi

El libro es todo un espectáculo de ilustraciones entre dibujos, grabados, pinturas y comentarios de sus obras. Listas de plantas con los nombres populares y científicos, y en ocasiones acompañados de comentarios, como la fuente de origen.

De Jaime Esteve se resalta la traducción latina –como buen conocedor de las lenguas clásicas– de un texto de Nicandro del siglo ii aC, la Theriaca, donde se ocupa de los síntomas y el tratamiento de las intoxicaciones por mordeduras y picaduras de serpiente, arañas, escorpiones y otros animales venenosos.
Y también su trabajo de campo Diccionario de las yerbas y plantas medicinales que se hallan en el Reino de Valencia, una lista de plantas que, aunque no muestran ilustraciones, casi todas pueden identificarse porque son muy conocidas y porque se han mantenido hasta ahora las denominaciones de origen. Juan Plaza destaca por la fundación de un «jardín de simples», un huerto de plantas medicinales destinado a complementar la docencia médica, basada en las herborizaciones hechas en diferentes lugares del territorio valenciano. Hacemos notar comentarios de sus estudios escritos en valenciano, así como la difusión de nombres populares de plantas, como la denominación de fil i agulla del aloe americano, resultado del estudio de plantas de otros lugares de la Península, así como del Nuevo Mundo. No menos destacable fue su discípulo Jaime Honorato Pomar, con la obra que lleva su nombre, el Códice Pomar, una serie de preciosas ilustraciones de plantas y coloridas láminas de animales, obsequio de Felipe II, acompañadas de un breve relato, y que hoy se conserva en la Biblioteca de la Universitat de València.

Culmina el libro una reflexión de lo que supuso este movimiento humanista que pasó del galenismo intransigente al movimiento novator, tendencia que rompió abiertamente con el saber médico tradicional y con sus planteamientos básicos, modernizando la enseñanza de la medicina. Y también en el terreno de la botánica se produce un importante enriquecimiento con el estudio de las plantas procedentes de otras partes del mundo. Todo un placer para dar a conocer la importancia de unos estudiosos valencianos que tanto han contribuido al estudio y divulgación de la ciencia a través del mundo de las plantas.

 Pepa Rey Martí. Gabinete de Didáctica del Jardín Botánico de la Universitat de València.
© Mètode 68, Invierno 2010/11.

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La escuela botánica valenciana del Renacimiento: Pedro Jaime Esteve, Juan Plaza y Jaime Honorato Pomar
José María López Piñero.
Consell Valencià de Cultura. València, 2010. 180 páginas.
© Mètode 2011 - 68. Después de la crisis - Número 68. Invierno 2010/11

Gabinet de Didàctica del Jardí Botànic de la Universitat de València.