«La fecundación de las orquídeas», de Charles Darwin

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Resulta extraordinario estar escribiendo una reseña para transmitir la novedad editorial de una obra de Darwin, del auténtico y universal Charles Darwin (1809-1882) que sacudió los fundamentos de la historia natural con El origen de las especies, publicación que ya está cerca de cumplir su 150 aniversario. Sólo tres años después, en 1862, fue publicada La fecundación de las orquídeas, una monografía minuciosa y exhaustiva, descriptiva y experimental, con los miembros de esta familia vegetal y sus polinizadores como protagonistas. Asombrosamente, este trabajo nunca había sido traducido al castellano.

Verdaderamente, La fecundación de las orquídeas no pertenece al género divulgativo. Es un trabajo monográfico laborioso, preciso, especializado y muy exigente, pero al mismo tiempo muy próximo, donde la narración se transforma en una especie de conversación con el mismo Darwin, íntegramente y metódicamente elaborada, sobre el mundo exclusivo de las orquídeas, con sus comentarios de observador, los pensamientos propios y ajenos, la certeza y la ironía, las deudas y las dudas. En algunas partes, excesivamente detallista y difícil de seguir o comprender, pero sin duda una perfecta demostración de cómo se desarrolla el trabajo científico. La observación, el planteamiento de hipótesis, el diseño experimental, el análisis y confirmación de resultados para llegar a conclusiones confirmadas que demuestran cómo se relacionan y funcionan las partes de la flor de las orquídeas. Es un ejemplo tan evidente para mostrar la aplicación del método científico que debería ocupar un lugar significativo entre las lecturas de todo investigador, y especialmente en la formación de los futuros científicos naturalistas.

Por eso hay que agradecer este primer fruto de una iniciativa que quiere dar luz con la Biblioteca Darwin a un extenso conjunto de obras -darwinianas que, eclipsadas por El origen de las especies, han permanecido por un período excesivamente prolongado en una oscuridad absoluta, que podría recibir incluso el calificativo de ignorancia, para la numerosa comunidad de biólogos en lengua castellana. Además, de alguna manera también sirve para compensar la deuda secular que la ciencia y la cultura española mantiene con la figura y la extensa obra de Charles Darwin. Martí Domínguez, con una introducción acertada y aclaratoria, manifiesta y analiza este olvido incomprensible. Además, su presentación anima a la lectura, con detalles que acompañaron el trabajo investigador de Darwin y que contribuyen a entender el valor, la significación y las implicaciones que se desprenden de sus afirmaciones incontestables.

Las flores de las orquídeas han estado y son ampliamente reconocidas por su delicadeza y originalidad. De hecho, en tiempo de Darwin, eran destacadas como la obra más sublime y directa de la mano creadora. Con esta calificación, era lógico que se convirtieran en objetivo prioritario de su investigación. Demostrar la maravillosa y perfecta integración morfológica y funcional mediante la preservación de pequeñas modificaciones adaptativas, sin ninguna participación de la divinidad, ofrecía un valioso proyecto para añadir evidencias incuestionables en favor de sus teorías evolutivas.

Para alcanzar pruebas concluyentes, se lanza al estudio de todas las especies de orquídeas que llegan a sus manos, nativas o exóticas, las que crecen en las proximidades de su residencia o las enviadas por amigos y colaboradores desde lugares recónditos. Para cada especie, describe con todos los detalles las características y la posición de cada pieza floral, la disposición precisa de los órganos reproductores para asegurar la polinización cruzada con la colaboración esencial de los insectos convenientes, prestando especial atención a los órganos reproductores. Éstos son objeto de una observación y una experimentación meticulosa, para llegar a comprender, demostrar y confirmar los mecanismos de la polinización. Observa los insectos que visitan las flores, identifica los que son efectivos en la carga y transporte de los sacos polínicos, descubre los movimientos que éstos experimentan para contactar con el estigma de la otra flor; analiza las recompensas que las flores ofrecen a sus visitantes y que lo llevan a vaticinar la existencia de especies después descubiertas.

Darwin nos lo cuenta absolutamente todo, hasta el punto de resultar a veces un tanto pesado y farragoso. Muchas descripciones se hacen complicadas de comprender sin un apoyo visual, haciéndose notar la escasez de dibujos y esquemas. Por fortuna, la extensa oferta y diversidad de guías fotográficas sobre esta familia permite solucionar fácilmente esta carencia. Esta oferta posibilita la revisión y confirmación de sus comentarios con la propia observación, siempre con la prudencia y la restricción que exigen las especies más raras o amenazadas. Como un remate excelente, la inmersión absoluta que realiza en el mundo de las orquídeas le lleva a considerar muchos otros aspectos relacionados con él, algunos todavía hoy objetivo de la actividad investigadora: la atracción de los insectos exclusivos, la implicación de los factores ambientales sobre las plantas y los polinizadores, la fecundación en sentido estricto o el reducido número de ejemplares en poblaciones que producen millones de semillas, por mencionar algunos de las interrogantes que deja planteados.

En definitiva, este libro recoge un riguroso trabajo científico con todos los ingredientes perfectamente presentados y razonados. Una recopilación masiva de evidencias definitivas sobre las adaptaciones morfológicas y fisiológicas implicadas en la polinización entomófila de estas flores delicadas e increíbles. Todo el volumen de pruebas obtenidas con su investigación no dan opción a ninguna explicación alternativa: la diversidad de recursos que exhiben las orquídeas para favorecer el intercambio genético es fruto de una «larga trayectoria de progresiva modificación donde se ha preservado cada modificación que ha resultado provechosa para la planta, durante los incesantes cambios». Puede ironizar con criterio sobre todos aquellos que mantienen el estatismo de la teoría creacionista, la intervención del creador omnipotente para completar el esquema de la natura.

Simón Fos, Conselleria de Medi Ambient, Generalitat Valenciana.
© Mètode Anuario 2009.

 

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La fecundación de las orquídeas
Charles Darwin
Traducción de Carme Pastor. Introducción de Martí Domínguez. Editorial Laetoli, Universidad Pública de Navarra. Navarra, 2007. 297 páginas.

«En tiempode Darwin, las orquídeas eran destacadas como la obra más sublime y directa de la mano creadora. Con esta calificación era lógico que se convirtieran en objetivo prioritario de la investigación de este naturalista»

© Mètode 2011 - 58. Paisaje/s - Contenido disponible solo en versión digital. Verano 2008

Conselleria de Territori i Habitatge, Generalitat Valenciana.