«L’ús de l’energia nuclear («Homo sapiens»?)», de Vicent Martínez Sancho

96-73

El problema del cambio climático es muy real según el informe del Panel Internacional por el Cambio Climático. El calentamiento global causado por el exceso de dióxido de carbono no ha parado de crecer desde los inicios de la revolución industrial, y es, por tanto, de origen antropogénico. La única solución al cambio global, dice el informe, es sustituir las fuentes de energía fósil por fuentes no contaminantes como las renovables o la energía nuclear.

Y en esta afirmación se han basado los miembros del lobby Foro Nuclear para propagar la bondad de las centrales nucleares, con el argumento de que no emiten dióxido de carbono a la atmósfera.

Sin embargo esta inocuidad es una falacia, ya que el proceso de extracción del combustible nuclear y de transporte, desde la mina de pecblenda, en África, hasta la obtención del isótopo uranio 235, útil para la central nuclear, es largo, costoso y emite gran cantidad de gases de efecto invernadero.

Además los graves accidentes de Chernóbil y Fukushima demuestran que las centrales son muy vulnerables a los errores humanos y a los desastres naturales.

El almacenamiento de los residuos, que serán radiactivos durante miles de años, no se ha resuelto satisfactoriamente y la única solución ha sido guardarlos temporalmente en un lugar cerrado, a prueba de terremotos, tsunamis o de ataques terroristas. ¿Y quién nos asegura que eso es posible? Dejamos una herencia a nuestros hijos que no se puede desactivar, a nuestros nietos y mucho más allá. 

En L’ús de l’energia nuclear (Homo sapiens?) –del profesor de física Vicent Martínez Sancho a quien entrevistamos en este número de Mètode– el lector encontrará explicados, de manera sencilla pero rigurosa, los fundamentos de la energía nuclear y de su uso. El libro es una herramienta muy útil, especialmente para los activistas medioambientales.

Para la humanidad, el uso de la energía nuclear ha sido un mal negocio. No solamente empezamos mal con la liberación explosiva de energía en las bombas de Hiroshima y Nagasaki, sino que su uso pacífico ha resultado ser una gran estafa, ya que ni las centrales han resultado seguras ni se ha sabido solucionar el problema de los residuos y es por eso que se aplaza para las generaciones futuras.

El cambio climático puede ser un desastre, pero probablemente la vida no desaparecerá por su causa. Pese a ello, muchos pensamos que la vida en nuestro planeta está claramente comprometida y amenazada con el uso de la energía nuclear.

Enric Marco i Soler. Departamento de Astronomía y Astrofísica (UV)
© Mètode 73, Primavera 2012. 

 

96-73L’ús de l’energia nuclear
(Homo sapiens?)
Vicent Martínez Sancho
Edicions del Bullent. Picaña, 2011.
171 páginas.

© Mètode 2012 - 73. La fuerza del mundo - Primavera 2012

Doctor en Física Solar. Técnico superior de investigación del Departamento de Astronomía y Astrofísica de la Universitat de València. Colaborador de los proyectos IMaX (Imaging Magnetograph eXperiment) y SO/PHI (Solar Orbiter Polarimetric and Helioseismic Imager).