¿Catástrofe, incertidumbre, oportunidad o riesgo?

Puntos clave de la cobertura televisiva de los informes del IPCC en 2013/2014

Este artículo examina la cobertura televisiva de los tres informes de 2013 y 2014 de los grupos de trabajo (WG) del IPCC en cinco países europeos: Alemania, Noruega, Polonia, España y Reino Unido. Se examinó la presencia, importancia y predominio de cuatro encuadres (catástrofe, incertidumbre, riesgo explícito y oportunidad) en cada uno de los telediarios analizados. El encuadre «catástrofe» fue el más fuerte de todos en las tres variables de medición. «Oportunidad» fue el segundo más presente, seguido por «incertidumbre». Aunque el IPCC enfatizó considerablemente el enfoque de la gestión del riesgo para enfrentarse al cambio climático en el anuncio del informe WG2, el encuadre «riesgo explícito» apenas estuvo presente. El Reino Unido destacó por incluir puntos de vista escépticos.

Palabras clave: cambio climático, cobertura mediática, informes del IPCC, Europa.

Los países de la Unión Europea y Noruega han establecido objetivos más ambiciosos que los de la mayoría de economías desarrolladas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En conjunto, el público de los países de la UE muestra mayores niveles de preocupación sobre el cambio climático que otros países industrializados. Por ejemplo, entre 2008 y 2013 la proporción de encuestados que pensaban que el cambio climático era un problema «muy grave» o «bastante grave» se mantuvo constante en un 90 %. Por el contrario, durante el mismo periodo en los EE UU, la proporción de ciudadanos que estaban «algo preocupados» o «muy preocupados» por el calentamiento global cayó del 63 % al 53 % (Painter, 2014, p. 17).

«El público de los países de la UE muestra mayores niveles de preocupación sobre el cambio climático que otros países industrializados»

Sin embargo, las cifras de la UE ocultan importantes diferencias por países. Con frecuencia, el Reino Unido muestra cifras más altas de gente que no piensa que el cambio climático sea un problema. Puede tener que ver con la fuerte presencia de lobbies escépticos, como la Global Warming Policy Foundation del Reino Unido, y su éxito al posicionar su punto de vista en los medios, especialmente en tabloides de ideología conservadora (Painter, 2011, pp. 91–110). Polonia también tiene una tendencia más pronunciada hacia el escepticismo climático que otros países de la UE, quizás debido la dependencia del carbón (Kundzewicz y Matczak, 2012).

La notable presencia del escepticismo en estos dos países es tan solo una de las diferencias entre los cinco países incluidos en este estudio (Alemania, Noruega, Polonia, España y Reino Unido), que son parte de los elegidos para un proyecto de investigación que forma parte de la Iniciativa de Programación Conjunta (JPI) sobre el clima de la UE. Los cinco países ofrecen una variedad de paisajes mediáticos, prácticas periodísticas y contextos sociales y políticos en los que se comunican las noticias acerca del cambio climático.

Científicos de los cinco países contribuyen a los informes de los grupos de trabajo del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Dichos informes se publican cada cinco o seis años y constituyen, en su conjunto, el resumen internacional de mayor autoridad acerca de lo que sabemos de la ciencia del cambio climático. Los informes afectan en gran medida a las interacciones entre ciencia y política (Adler y Hadorn, 2014).

Los informes de los grupos de trabajo se dividen en tres, concretamente WG1: Bases físicas, WG2: Impactos, adaptación y vulnerabilidad y WG3: Mitigación del cambio climático (IPCC, 2014). Los medios les han prestado una atención considerable. Por ejemplo, la publicación del cuarto informe de evaluación desde febrero hasta mayo de 2007 contribuyó a que la cobertura del cambio climático alcanzara un pico notable en los medios escritos en varias partes del mundo, particularmente en Europa y América del Norte.

Hoy en día existe mucho material disponible sobre el tratamiento audiovisual de asuntos medioambientales (Anderson, 2014; Cottle, 1993). León y Erviti (2015) han observado la cobertura del tema específico del cambio climático en la televisión española, pero no es común centrarse en la cobertura televisiva (Schäfer y Schlichting, 2014, p. 155). Hay muy poca investigación sobre los comentarios en televisión acerca de los informes del IPCC, lo que es una omisión importante. A pesar de la revolución en la forma en que las audiencias –particularmente la gente joven– accede a la información, la televisión sigue siendo en la mayoría de países la fuente de información más utilizada y de confianza, y esto incluye a las noticias científicas.

Por ejemplo, en el Reino Unido la televisión sigue siendo, con gran diferencia, la forma más importante y utilizada para consumir noticias, en comparación con los periódicos, la radio o los nuevos medios, y es también la fuente más importante de noticias científicas (Painter, 2014, p. 62). En 2014, el 68 % de los británicos consumía noticias y programas de televisión como su principal fuente de información. La cifra contrasta con el 23 % de la prensa escrita, el 15 % de los periódicos digitales y nuevos medios y el 2 % de los blogs.

El panorama es similar en tres de los otros cuatro países incluidos en nuestro estudio. En una encuesta realizada en diez países en 2014, Alemania resultó ser el país con el menor nivel de acceso a noticias en línea (junto con Francia), pero mostraba una fuerte lealtad a las plataformas de noticias tradicionales (Newman y Levy, 2014, p. 44). La televisión fue mencionada como la principal plataforma de noticias por un 56 % de encuestados, en comparación con los medios en línea (19 %), radio (13 %) y prensa (11 %). En cuanto al tema concreto del cambio climático, los alemanes utilizan la televisión como su principal fuente de información y confían más en ella que en cualquier otro medio (Schäfer y Schlichting, 2014).

El estudio de Newman y Levy (2014) mostró que casi la mitad de los españoles utiliza la televisión como su principal fuente de información. No obstante, en contraste con Alemania, más de una tercera parte prefería los medios digitales (incluyendo las redes sociales), seguidos por la prensa (11 %) y la radio (4 %). En una encuesta realizada en Polonia, la televisión mantenía la posición dominante como fuente de información sobre el cambio climático (más del 90 %), seguida por internet, los diarios, la radio y las publicaciones semanales (todas estas opciones las mencionaron un 30 % de los encuestados) (Kundzewicz y Matczak, 2012).

Noruega es la excepción a esta tendencia. En otra encuesta reciente, el 66 % de la muestra (gente de más de quince años) estaban de acuerdo o un poco de acuerdo con que internet era su principal fuente de información, seguida por la televisión con un 57 %, por la radio con un 46 %, por los periódicos con un 36 % y por el móvil con un 33 % (Medienorge, 2014).

Encuadrar el cambio climático

El investigador en comunicación Robert Entman ofrece un análisis muy útil sobre los encuadres (frames en inglés), centrado en la selección y la importancia, que aquí son especialmente relevantes. Según Entman (1993), encuadrar es «seleccionar algunos aspectos de una realidad percibida y otorgarles más importancia en un texto comunicativo, de forma que se promueva una definición particular del problema, una interpretación causal, una evaluación moral y/o una recomendación de tratamiento para el ítem descrito».

Queda claro en la literatura científica que los tres encuadres –«desastre/catástrofe», «incertidumbre» y «oportunidad»– son formas comunes en que los medios presentan la «megahistoria» del cambio climático (Painter, 2013). Por ejemplo, en un análisis de la cobertura del cambio climático en la prensa de calidad del Reino Unido desde 1997 a 2007 (Doulton y Brown, 2009) se demostró que el más común era el encuadre «catástrofe», que pone un énfasis especial en el impacto adverso o en elementos de crisis en las noticias sobre el cambio climático como el deshielo del Ártico, mayores sequías o sucesos meteorológicos más extremos. El encuadre «incertidumbre» se ha analizado desde diferentes ángulos, incluyendo las diferentes formas en que se puede representar en textos (Corbet y Durfee, 2004; Zehr, 2000) y como indicador de «ciencia controvertida» cuando se menciona a los escépticos (Antilla, 2005).

Estos y otros encuadres han sido objeto de un escrutinio considerable por parte de los investigadores en comunicación, que han analizado si son eficaces para promover la comprensión, compromiso o cambio de comportamiento del público (Painter, 2014). Los relatos de catástrofe que predominan en los medios no se suelen considerar útiles para lograr un compromiso personal sostenido. Algunos académicos ven más útil para concienciar a algunos sectores enfatizar mensajes más positivos, como las oportunidades del desarrollo hipocarbónico, que utilizar el discurso de la catástrofe o del desastre.

«Los encuadres del cambio climático han sido objeto de un escrutinio considerable por parte de los investigadores en comunicación, que han analizado su eficacia para promover la comprensión, compromiso o cambio de comportamiento del público»

El público general malinterpreta frecuentemente la incertidumbre científica como ignorancia, lo que puede ser un obstáculo para la toma de decisiones. Esto ha contribuido a un debate abierto sobre si, en algunos casos, es mejor utilizar el encuadre del «riesgo» para hablar del cambio climático. Los cuatro encuadres «catástrofe», «incertidumbre», «oportunidad» y «riesgo explícito» son particularmente pertinentes para la evaluación de la cobertura de los informes de los grupos de trabajo en 2013 y 2014. La gran incertidumbre alrededor del cambio climático se debe, entre otras cuestiones, al alcance de las proyecciones, la presencia de voces escépticas o de expertos opuestos o el uso de expresiones como «puede» o «es posible». La agencia de noticias Reuters descubrió que en las 30 páginas del resumen para dirigentes políticos, que destaca los puntos principales de las 2.000 páginas del WG1 sobre las bases físicas del cambio climático, la palabra «incierto» aparecía en 41 ocasiones, frente a las 26 repeticiones en el resumen de 18 páginas de 2007 (Doyle, 2013).

La presencia o ausencia de debate sobre la «pausa» climática, referida a la inexistencia de un incremento significativo en las temperaturas medias globales desde 1998, es especialmente relevante para el encuadre «incertidumbre». Se acusó a los escépticos de presionar para que la noticia de la «pausa» formara parte de una campaña para socavar los esfuerzos de acción (Ward, 2014).

Uno de los mensajes clave del informe WG3 era que sería posible, utilizando diversas medidas tecnológicas, energía hipocarbónica y cambios en el comportamiento político, limitar el incremento de la temperatura media global a dos grados centígrados. Por ejemplo, el informe enfatizaba las oportunidades y beneficios del transporte hipocarbónico, como más seguro para la ciudadanía, más saludable y de energía más fiable.

Finalmente, en la rueda de prensa y en otras acciones de difusión del segundo informe (WG2), el IPCC hizo todo lo posible por retratar el cambio climático como un reto de «gestión del riesgo». Chris Field, copresidente del WG2, comentó en repetidas ocasiones la necesidad, frente a la incertidumbre, de sopesar los riesgos de posibles resultados.

Método de investigación

Nuestro principal enfoque era un análisis de la relativa presencia o ausencia de los cuatro encuadres dominantes antes mencionados. El método de investigación implicó la definición de encuadres a priori y una aproximación cuantitativa esencial al análisis del contenido. Se concentró en qué elementos de ciertos encuadres estaban presentes en cada noticia, y su peso relativo, para lograr conocer más acerca de qué mensajes sobre el cambio climático podrían estar recibiendo los televidentes cuando ven y escuchan esos noticiarios. Se midieron tres parámetros para evaluar los cuatro encuadres: presencia, importancia y tono dominante. La presencia se mide por la aparición de los encuadres en cualquier parte de un artículo y la importancia por su presencia en titulares o entradillas. El tono dominante incluye una gran variedad de indicadores como el peso relativo de un encuadre a lo largo de un artículo, su importancia, las citas importantes y el uso de herramientas lingüísticas como metáforas o adjetivos.

Se eligió un telediario conocido de un canal fiable para cada uno de los cinco países; para Alemania: ARD Tagesschau, a las 20:00 horas; para Noruega: NRK Dagsrevyen, a las 19:00 horas; para Polonia: TVP1 Wiadomości, a las 19:30 horas; para España: el Telediario de TVE, a las 21:00 horas; para el Reino Unido: BBC News at Ten, a las 22:00 horas.

Los cinco canales tienen una audiencia conjunta estimada de unos quince millones de personas. Los telediarios seleccionados se contaban entre aquellos de más confianza y entre los más vistos de cada país. Es interesante destacar que la audiencia de cada noticiario supera en mucho la tirada (no necesariamente el alcance) del mayor periódico de su país. Por ejemplo, BBC News at Ten tiene una audiencia media de entre cuatro y cinco millones de espectadores, frente a los dos millones de ejemplares del tabloide de mayor tirada (The Sun) o los 500.000 del mayor periódico serio (The Telegraph). En Alemania, la audiencia de ARD Tagesschau se cifra en 4,5 millones, frente a los dos millones de ejemplares de Bild; los 700.000 espectadores de NRK Dagsrevyen se comparan con los 320.000 ejemplares del Aftenposten; y los dos millones de televidentes del Telediario de TVE, con los 320.000 ejemplares de El País. En Polonia, 3,5 millones de personas ven Wiadomości, mientras que el tabloide polaco de mayor tirada es Fakt, con unos 430.000 ejemplares.

«“Oportunidad” fue el segundo encuadre más presente. Dominó notablemente la cobertura del informe del ‘WG3’, que se centraba en las soluciones»

Examinamos un telediario nocturno de un canal en cada país el día anterior y posterior a la publicación de los tres informes de los grupos de trabajo del IPCC, que aparecieron en septiembre de 2013, marzo de 2014 y abril de 2014, respectivamente. Este proceso rindió un total de 30 informativos, de los cuales casi la mitad (14) contenían noticias sobre los informes del IPCC. La cobertura de la noticia fue bastante consistente a lo largo de los cinco países. Los canales de Noruega y el Reino Unido incluyeron cuatro reportajes, Alemania y España emitieron tres. Sin embargo, el TVP1 de Polonia solo emitió uno.

La elección de dos informativos en noches consecutivas de un canal por país implica que nuestros resultados no son tan robustos como podrían haber sido si se hubieran incluido más telenoticias durante un periodo más largo en la muestra. Esto es particularmente cierto para la BBC, que emitió varios reportajes sobre los avances del WG1, WG2 y WG3.

«A lo largo de los tres informes del IPCC,
el encuadre “catástrofe” fue el más desarrollado de todos»

Resultados

Como se puede observar en la figura 1, a lo largo de los tres informes del IPCC el encuadre «catástrofe» fue el más desarrollado de todos, de acuerdo a los tres parámetros. Como era de esperar, esto es especialmente notable con el WG2, que se centra en el impacto, pero también estaba presente en la cobertura del WG1 (sobre las bases físicas). Quizá resulte sorprendente que el encuadre «oportunidad» fue el siguiente más presente, importante y dominante. Dominó notablemente la cobertura del informe del WG3, que se centraba en las soluciones, pero también estaba presente en las noticias sobre el WG1 y el WG2.

Figura 1. Presencia, importancia y tono dominante por tema en las noticias sobre los informes de los grupos de trabajo del IPCC en 2013 y 2014. / Fuente: James Painter

«Incertidumbre» estaba presente en seis de los catorce informativos, especialmente en la cobertura del WG1, pero no era particularmente importante ni dominante. Era importante en dos, y el tono dominante únicamente en uno. El encuadre «riesgo explícito» fue el menos presente, y el que en menos ocasiones fue el tono dominante (una vez, compartido con otro encuadre). Solo fue importante en uno de los reportajes. El encuadre habría estado más presente si los periodistas hubieran incluido los términos de probabilidad y niveles de confianza utilizados por el IPCC como forma de evaluar probabilidades y riesgo. Solo uno de los informativos explicó por completo lo que significaban los conceptos.

Solo uno de los cuatro canales que cubrió los informes del IPCC mencionó la «pausa» al hablar del WG1 (la BBC británica). Solo un escéptico apareció en pantalla (el profesor Richard Tol, también en la BBC).

«Los informes del IPCC estaban llenos de notas sobre el impacto adverso de las emisiones desmedidas de gases de efecto invernadero, lo cual resulta interesante para las noticias, sobre todo cuando se pueden ilustrar con imágenes impactantes»

Discusión

Tal vez sea sorprendente que el encuadre «catástrofe» sea más común que los otros encuadres o discursos analizados en el estudio. Los informes del IPCC estaban llenos de notas sobre el impacto adverso de las emisiones desmedidas de gases de efecto invernadero, lo cual resulta interesante para las noticias, sobre todo cuando se pueden ilustrar con imágenes impactantes. Esta dramatización del cambio climático sigue tentando a los periodistas.

Resulta de interés que el encuadre «incertidumbre» estaba presente en un porcentaje de los informativos de 2013 y 2014 considerablemente menor (43 %) que en los artículos impresos examinados en un estudio de los informes del IPCC de 2007 (87 %) (Painter, 2013, p. 68). El discurso de la «creciente certeza» acerca del impacto humano en el incremento global de la temperatura desde los años cincuenta del siglo xx recibió una considerable atención por parte de los medios y aportó un contradiscurso fuerte ante todas las incertidumbres. Esto hizo que el encuadre «incertidumbre» fuera mucho menos importante y dominante, aunque su presencia fuera fuerte.

La mayor presencia de escépticos y de discursos escépticos en el Reino Unido en comparación con otros países europeos es consistente con lo visto en otros estudios. La investigación sobre los medios de comunicación franceses (Brossard, Shanahan y McComas, 2004), alemanes (Engels, Hüther, Schäfer y Held, 2013) y holandeses (Dirikx y Gelders, 2009) indica con firmeza que los medios de estos países exhiben menos incertidumbre con respecto al cambio climático. Otros estudios han mostrado las importantes diferencias entre una amplia variedad de países anglófonos (como Australia, el Reino Unido y los EE UU) y países externos a esta «angloesfera» (Brasil, China, Francia, Alemania, India y Noruega) (Painter y Ashe, 2012).

«Las noticias en televisión necesitan ir acompañadas de imágenes, y el medio es mejor contando historias que solucionando problemas»

Sin embargo, se necesitan más investigaciones sobre los agentes de estas diferencias en los medios de comunicación –reglas periodísticas como el equilibrio, la cultura editorial (opinión y objetividad), influencia de los propietarios, ideología del periódico– o en la sociedad en general (lobbies, políticos escépticos, lectores escépticos, científicos escépticos, experiencia directa de un clima cambiante o valores y tradiciones culturales y políticos), o bien una combinación de ambos.

Es sorprendente que el discurso del riesgo apenas estuvo presente. Parte de la explicación es que las noticias en televisión necesitan ir acompañadas de imágenes, y el medio es mejor contando historias que solucionando problemas. El encuadre «catástrofe» se presta a un discurso más potente, mientras que «riesgo» es más un problema que una noticia. Además, para los periodistas, la «gestión del riesgo» es un concepto difícil de simplificar y explicar.

Esto podría cambiar. Fuera de los informativos en televisión, los riesgos en torno al cambio climático son un objetivo cada vez más importante. El informe de junio de 2014 Risky Business (“negocios arriesgados”), por ejemplo, utilizó una perspectiva de gestión del riesgo para plantear las amenazas del cambio climático para la agricultura, la energía y el mercado inmobiliario de los Estados Unidos. Le siguió en septiembre el informe Better Climate, Better Economy (“Un mejor clima, una mejor economía”) de la Comisión Global para la Economía y el Clima, que también hizo un uso profuso de términos y conceptos relacionados con el riesgo.

Ciertamente, el Financial Times trata los retos del cambio climático de esta forma. En su editorial del 22 de septiembre de 2014, escribió que «el cambio climático, como una crisis financiera o un accidente industrial, presenta un riesgo de alto impacto con una probabilidad incierta y, como ocurre en estos casos, sería negligente no tomar precauciones para evitarlo».

REFERENCIAS

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