El Hospital General: cinco siglos de asistencia social y sanitaria en Valencia

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103a-73Archivo Diputación Provincial de Valencia (ADPV)
Algunas fotografías del Hospital General de Valencia, extraídas de una publicación de 1927. En las imágenes, de arriba a abajo, enfermería de medicina y enfermería de niños. El hospital albergaba la inclusa para acogida de niños huérfanos y abandonados. Abajo, gabinete de diatermia. A partir de 1900, las especialidades médicas y los dispensarios introdujeron nuevas tecnologías en el hospital, como salas de exploración con instrumental de radioterapia profunda o de rayos X.

En abril de 1512, el gobierno municipal de Valencia decidió unificar los hospitales dispersos por la ciudad en un único centro, con la excepción del Hospital de San Lázaro de leprosos. La fundación del Hospital General de Valencia se enmarca en las corrientes del humanismo y la nueva concepción renacentista de la ciudad. Juan Luis Vives fue uno de los defensores del compromiso de los gobernantes con la creación de instituciones urbanas y espacios públicos, plazas, mercados, asistencia a los desamparados. El humanismo de Vives impulsó el hospital de Brujas, y a lo largo del siglo xvi los hospitales municipales se extendían por las principales ciudades europeas. Valencia no fue la excepción. También Játiva fundó un hospital renacentista espléndido. La dispersa atomización de los pequeños hospitales medievales precedentes, asociados a la caridad y dedicados a la asistencia al cuerpo y al alma, y la fundación en 1409 del Hospital dels Folls, Orats i Ignoscents por iniciativa del padre Jofré, precedieron a la fundación del Hospital General que ahora conmemora los 500 años, el cual se convirtió en el centro de asistencia social y sanitaria más importante del Reino.

Durante la larga etapa histórica del Antiguo Régimen, el Hospital era lugar de atención a los pobres y menesterosos; acogía a expósitos en la inclusa y a sifilíticos en las salas adscritas al mal de simente, asilaba a dementes y curaba a los soldados, controlaba a las prostitutas, atendía a los enfermos pobres, a los heridos y a los accidentados. Dirigido por el estamento religioso y organizado como una institución basada en la acción caritativa, la salud del cuerpo y la salud del alma iban unidas y conjugaban una organización casi monacal con una actividad asistencial clínica y quirúrgica, asociada a la tarea asilar de acoger a enfermos, vagabundos, moribundos, heridos, locos y niños abandonados. Las Constituciones de 1785, redactadas por el canónigo Mayoral y aprobadas por Carlos III, establecían una junta rectora presidida por un hermano mayor nombrado por el rey, y compuesta por un canónigo, un concejal del consistorio, cuatro eclesiásticos, cuatro nobles de la ciudad, cuatro ciudadanos destacados, entre ellos dos comerciantes, y el rector del Hospital, el eclesiástico que ostentaba la dirección. Se financiaba con las limosnas de la nobleza y la burguesía adinerada, de las misas y procesiones, de los actos lúdicos y festivos y de las herencias indulgentes de los benefactores. En tiempo de crisis (social, demográfica, bélica, epidémica, hambrunas…) el hospital se convertía en el núcleo asistencial de los marginados, las madres solteras, los huérfanos, la gente mayor, las viudas, los enfermos incapacitados. 

   
103b-73Archivo Diputación Provincial de Valencia (ADPV)  

 

«El Hospital General pasó de ser un centro de atención social
y sanitaria a un centro de especialidades médicas capaz de introducir innovaciones tecnológicas»

La función social de los hospitales generales no cambió mucho en Europa hasta la llegada de las reformas liberales. De manera semejante a las Poor Acts (“leyes de pobres”) de muchos países europeos, las leyes de beneficencia implicaban de una manera más directa a las administraciones locales en el gobierno de los hospitales y de las instituciones de atención social a la pobreza. Sin embargo, la falta de recursos públicos hacía depender los hospitales, asilos, casas de beneficencia o de misericordia de la capacidad organizativa y recaudadora de la iglesia.A causa del crecimiento demográfico de la ciudad, a lo largo del siglo xix, el Hospital General de Valencia cumplió con la demanda creciente de atender a las capas sociales más pobres cuando se veían amenazadas por la enfermedad grave o epidémica, la pobreza y la marginación. Atendido por un personal heterogéneo de médicos, practicantes, administrativos, subalternos y religiosos, el hospital ejerció un papel clave, como principal institución asistencial valenciana, donde hacían prácticas los estudiantes de medicina y ejercían un puñado de médicos de plantilla. La segunda mitad del siglo xix y la transición hacia el xx fue un período de creciente medicalización, donde empezaron a manifestarse las nuevas demandas de la sociedad liberal, la expansión de los expertos y las especialidades médicas. El creciente impulso de las tecnologías sanitarias orientó un cambio de rumbo hacia un perfil institucional más dirigido hacia una atención sanitaria pública a los ciudadanos. 

Durante las primeras décadas del siglo xx el Hospital General experimentó una transformación no solo en su estructura interna, sino también en su función social. El nuevo valor de la salud como derecho ciudadano configuró una red de instituciones sanitarias, de carácter preventivo y asistencial, que impulsó un cambio en la atención sanitaria, más profesionalizada y técnica, mejor articulada alrededor de la asistencia médica. El nacimiento del hospital de especialidades fue posible gracias a una serie de instituciones complementarias (dispensarios, institutos de higiene, laboratorios) y de políticas sanitarias (campañas, estadística epidemiológica) que transformaron la significación del hospital en el contexto de las instituciones sanitarias. Como escenario de introducción de las nuevas especialidades médicas, desde los años centrales del siglo xx el Hospital se transformó en el principal escenario de modernización tecnológica y asistencia especializada.

Es por eso que el viejo edificio del hospital renacentista empezó a albergar enfermerías y policlínicas de dermatología, urología, ginecología, pediatría, medicina interna o traumatología, que fueron el punto de partida de una nueva concepción de la asistencia médica y del derecho a la salud, que se fue imponiendo en los países occidentales a partir de las décadas centrales del siglo xx. La arquitectura del viejo hospital renacentista tuvo que ser sustituida por otros edificios donde nuevos laboratorios, quirófanos, salas de enfermos y especialidades abrieron las puertas al llamado hospital de especialidades, donde la tecnología y la especialización adquirían cada día más importancia dentro de la nueva función social del derecho a la atención sanitaria.

   
103c-73Archivo Diputación Provincial de Valencia (ADPV)    

El cambio en la función social del Hospital General fue radical: pasó de ser un centro de atención social y sanitaria a los grupos sociales amenazados de exclusión a un centro de especialidades médicas mucho más capaz de introducir las innovaciones tecnológicas que los médicos que operaban en consultas particulares. La necesidad de nuevas infraestructuras de exploración, diagnóstico y tratamiento (laboratorios de análisis clínicos, salas de radiología, quirófanos asépticos, servicios de transfusión, salas de rehabilitación, etc.) transformaron el hospital de especialidades en el escenario donde las nuevas tecnologías, el láser, la ecografía, la electrocardiografía y la electroencefalografía iniciaron una revolución tecnológica que continúa creciendo hasta nuestros días, especialmente tras la alianza entre los avances de la física de partículas, la electrónica, la informática y las técnicas de tratamiento de imágenes, que han dado lugar a una verdadera revolución en la exploración interna del cuerpo, y en la cirugía orgánica y de cavidades. Algo parecido se puede decir de las técnicas de tratamiento oncológico, de la cirugía de trasplantes o de una futura medicina regenerativa. Hoy el Hospital General inaugura nuevos espacios quirúgicos y asistenciales dotados de las tecnologías más avanzadas. Ha sido un largo camino desde el siglo xvi hasta el xxi lo que ha hecho del Hospital General una institución fundamental de la identidad valenciana. 

Josep Lluís Barona. Catedrático de Historia de la Ciencia. Universitat de València.
© Mètode 73, Primavera 2012.

   
© Mètode 2012 - 73. La fuerza del mundo - Primavera 2012

Catedrático de Historia de la Ciencia de la Universitat de València.