El activismo político de Walter Cannon

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La generación de científicos y médicos que vivió durante el período de entreguerras (1914-1945) mostró una especial implicación en los acontecimientos militares y políticos que marcaron la historia del siglo xx. El fin del Imperio austrohúngaro, el declive del Imperio británico, la crisis del colonialismo, las dos guerras mundiales, el auge del nazismo y las revoluciones sociales que trastocaron la geopolítica mundial para dejar paso a la Guerra Fría, todo este conjunto de acontecimientos no fue ajeno al desarrollo científico y tecnológico. Más bien fue consecuencia de un determinado uso político, económico y militar del gran poder de la tecnociencia. 

Walter Cannon (1871-1945), fisiólogo, catedrático en la Universidad de Harvard, es un ejemplo paradigmático, no solo por su destacable labor de investigación experimental y de conceptualización científica, sino por el compromiso cívico y el activismo político internacional.

Como joven investigador en Harvard, Cannon se sintió atraído por la investigación de la fisiología de las emociones, y entre 1897 y 1911 trabajó en este dominio. Descubrió que la emoción activa no solo el sistema nervioso autónomo, sino también la adrenalina, lo que provoca una respuesta de emergencia de lucha o huida. Resumió sus resultados iniciales en un libro pionero titulado Bodily Changes in Pain, Hunger, Fear and Rage (1915).

En 1917 y 1918, Cannon se incorporó al ejército americano durante la Gran Guerra. En diferentes laboratorios y hospitales de campaña en Inglaterra y Francia, hizo trabajo de camposobre el choque traumático y la concatenación de fenómenos que lo provocan. Después de la guerra volvió a Harvard para concentrarse en averiguar la complejidad de la neurotransmisión química, y propuso el concepto de homeostasis (1926), clave para entender los mecanismos de regulación orgánica. Sus descubrimientos fundamentaron el concepto de integración y abrieron las puertas a la medicina psicosomática. 

Pero Cannon también se convirtió en una figura pública importante en el dominio de la política y del activismo internacional. Había conocido en Europa de primera mano la amenaza del fascismo y mantenía una estrecha relación científica y personal con investigadores franceses, británicos, alemanes, y también con Juan Negrín, a quien conoció en Leipzig cuando nuestro fisiólogo era un joven doctorado que ejercía en el Instituto de Fisiología de esta ciudad. El 1916 Negrín solicitó a la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas una ayuda para ir a trabajar a Harvard con Cannon durante dos años, pero Ramón y Cajal le ofreció dirigir un nuevo laboratorio de fisiología experimental creado específicamente para él en las instalaciones de la Residencia de Estudiantes.

Walter Cannon era consciente del terrible drama que amenazaba la democracia, los valores de libertad de la Segunda República Española, y de la relación del golpe militar de 1936 con el avance del fascismo internacional. Por eso participó intensamente en varias organizaciones de ayuda a científicos refugiados que huían de Alemania y presidió el American Medical Bureau for the Aid to Spanish Democracy, así como la American-Soviet Medical Society. A diferencia del creciente anticomunismo paranoico del conservadurismo americano más autoritario, Cannon, como Negrín y muchos otros, defendió el compromiso social de la ciencia y nunca asumió posiciones autoritarias ni antidemocráticas. Junto a Edward Barsky y muchos otros médicos que se implicaron activamente en la Brigada Lincoln durante la Guerra de España –como también lo hicieron asociaciones cuáqueras, baptistas y otras críticas ante la intolerable neutralidad del gobierno americano–, Cannon representa el más puro científico honorable, no solo por su contribución a la ciencia, sino también por la dignidad de la condición humana. 

Josep Lluís Barona. Catedràtic d’Història de la Ciència de la Universitat de València.
© Mètode 82, Verano 2014.

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«Durante la Primera Guerra Mundial, Cannon hizo trabajo de campo sobre el choque traumático y la concatenación de fenómenos que lo provocan»

 

© Mètode 2014 - 82. Encuentros - Verano 2014

Catedrático de Historia de la Ciencia de la Universitat de València.