Geofísica existencial para tiempos de erupciones

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viatge-centre-terraJuan Olivares
A la izquierda, Juan Olivares. Viaje al centro de la Tierra I, 2013. A la derecha, Juan Olivares. Viaje al centro de la Tierra VIII, 2013. Acrílicos sobre papel, 21,5×28,5 cm. Estas dos obras forman parte de la serie que ilustrará el monográfico del próximo número de Mètode, dedicado a los viajes científicos, que se publicará en unas semanas. El artista de Catarroja se ha inspirado en el libro de Jules Verne, como muestran los dos volcanes representados en estas imágenes, que servían a los protagonistas de la novela como punto de entrada y de salida de su expedición subterránea.

La misteriosa orografía de Alcoi escondía un último secreto: es tierra de volcanes. O de un solo volcán, como mínimo: el que ha permitido a los Arthur Caravan, después de ponerle banda sonora al universo, bajar a las profundidades del planeta. Sabiamente capitaneados, eso sí, por una voz que podría hacer temblar las placas continentales si se lo propusiese, la de Hugo Mas. La flor y la nata de la exportación musical alcoyana se han aliado para presentar Wegener (Música de Telers, 2013), un disco denso y solemne que llega todo lo hondo que el oyente esté dispuesto a excavar. Una apuesta valiente que no se rinde a la facilidad y que destaca por el excelso trabajo literario que ha realizado Hugo Mas. En las distintas capas de Wegener se pueden encontrar multitud de minerales valiosos, referencias cruzadas a la ciencia y a la literatura que se interponen en un viaje que nos invita a ensuciarnos de tierra para adentrarnos en las miserias y los conflictos de los días extraños que nos ha tocado vivir.

La alusión a Viaje al centro de la Tierra es la más clara del disco, y así lo constata el primer corte, que lleva el nombre de Snæfell (el volcán islandés que sirve como punto de partida a los protagonistas de la novela de Jules Verne). Si la curiosidad y el empeño científico llevaron al profesor Lidenbrock y a su sobrino Axel a realizar una gran expedición subterránea, lo que arrastró a Hugo Mas al terreno fangoso del lenguaje geológico fue la necesidad de encontrar una correspondencia física a las emociones de las que quería hablar. «Me reconozco como una persona muy materialista, en el sentido de encontrarle una explicación material y económica a los acontecimientos sociológicos, por ejemplo, y muy matérico en el sentido de buscarle una referencia material a las cosas que aparentemente escapan de su ámbito», explica el músico. Wegener se alimenta también de otra novela, la lisérgica Etidorhpa del farmacéutico John Uri Lloyd. Una obra posterior a la de Verne que narra otro viaje al centro de la Tierra, esta vez aderezado con tramas relacionadas con la masonería y la paraciencia. «Es un libro molesto para mí, pero atractivo. Es la contraposición a la actitud de Jules Verne, mucho más científico y visionario, pero reconozco que le dio la vertiente emocional que le falta al libro de Verne», expresa Mas.

La tercera referencia literaria del disco es The Black Book, la novela de inspiración surrealista de Lawrence Durrell, hermano del naturalista y divulgador Gerald Durrell. El tema Agon, una adaptación del primer pasaje de esta obra, representa una mirada apocalíptica «a una sociedad llena de luchas, choques, violencia y confrontaciones latentes o manifiestas», en palabras del músico. Pero no todo es literatura. Pese a sus inquietudes poéticas, podemos considerar a Hugo Mas un hombre de ciencia: es ingeniero de montes de formación y trabaja en un laboratorio de diagnosis e investigación entomológica desde hace casi una década: «La manera de proceder del corpus científico marca mi vida en cada momento. Escapo de la fuerza de la razón y del orden de la ciencia a través de la poesía, pero sin ser capaz de huir realmente». Quizá por eso el título del disco lo ha reservado para un científico, el meteorólogo y geofísico Alfred Wegener, que propuso la teoría de la deriva continental. Un personaje importante en la trayectoria de Hugo Mas que le hizo interesarse en la tectónica de placas desde un punto de vista artístico cuando tenía solo doce años.

 

 

«En las distintas capas de Wegener se pueden encontrar multitud de minerales valiosos, referencias cruzadas a la ciencia y a la literatura que se interponen en el viaje»

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

«Lo que arrastró a Hugo Mas al terreno fangoso del lenguaje geológico fue la necesidad de encontrar una correspondencia física a las emociones de las que quería hablar»

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Fragmento de la portada de Wegener (Música de Telers, 2013), el disco conjunto de Arthur Caravan y Hugo Mas, diseñada por el artista Andreu Valls.
 

 

«La manera de proceder del corpus científico marca mi vida en cada momento. Escapo de la fuerza de la razón y del orden de la ciencia a través de la poesía, pero sin ser capaz de huir realmente»

Hugo Mas

Además de Alfred Wegener, el disco también rinde homenaje a otros científicos. Los interludios musicales toman el nombre de las distintas discontinuidades presentes en la estructura terrestre que, a su vez, fueron bautizadas por los sismólogos que los descubrieron. De esta manera encontramos, de menor a mayor profundidad, la Discontinuïtat de Conrad (en este caso una discontinuidad de segundo orden), la Discontinuïtat de Mohorovičić (Moho), la Discontinuïtat de Gutenberg y, por último, la Discontinuïtat de Lehmann, que separa el núcleo externo líquido y el núcleo interno sólido de la Tierra. A pesar de que estos títulos no responden a una finalidad estrictamente divulgativa, Hugo Mas considera que son suficientemente sugerentes para estimular las mentes más inquietas. Eso sí, tendrán que hacer un esfuerzo por su parte, como advierte el propio Mas: «Una característica importante de este trabajo es que hemos intentado hacer un disco para oyentes activos, no pasivos».

Imaginación y ciencia

«Mi imaginación se sentía impotente frente a aquella inmensidad», dice Axel Lidenbrock en un momento de Viaje al centro de la Tierra, cuando descubre la existencia de un océano bajo la corteza terrestre. Poco después, cuando observa que las aguas de aquel océano están sometidas a la atracción universal y sube la marea, el joven exclama «¡Es maravilloso!». «No, es natural», le responde su tío. Estos breves fragmentos representan bien cuál es la relación entre la ciencia y la imaginación para Hugo Mas: «Siempre he pensado que nuestra imaginación no es mucho más potente que la naturaleza. Me parece que nuestros sueños, nuestros mundos imaginarios y nuestras emociones son siempre una metáfora del mundo material en el que vivimos, un mundo que tiene una complejidad extrema que no conocemos más que en una mínima parte», explica. Y lo ejemplifica de una manera muy ilustrativa: «Me da prácticamente lo mismo contarle a mi hijo una historia sobre un extraterrestre extraño y sorprendente que ponerle una Mantis religiosa en las manos. La diferencia es que con el cuento le excito la imaginación y con la mantis le doy credibilidad a todo lo que pueda imaginar». Para una persona con una visión tan peculiar de la ciencia, la música debería de ser un buen instrumento para darla a conocer: «Si la música no ha sido un buen vehículo para la divulgación científica es porque los músicos no la han utilizado para eso. Cosa que no es en absoluto irreversible», admite. Wegener es una buena prueba de ello.

Para escuchar:
Hugo Mas y Arthur Caravan, 2013. Wegener. Música de Telers. Alcoi.

Para leer:
Durrell, L., 1938. The Black Book. Obelisk Press. París.
Lloyd, J. U., 1895. Etidorhpa. Imprenta privada. Nueva York.
Verne, J., 1864. Voyage au centre de la Terre. Pierre-Jules Hetzel. Montecarlo.

Felip Pineda. Periodista. Revista Mètode, Universitat de València.
© Mètode 2013.

 

 

 

 

© Mètode 2013

Periodista. Revista Mètode, Universitat de València.