Los retos actuales de la sostenibilidad

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© Miguel Lorenzo
Paisaje de Macastre de principios de julio de 2012, tras el incendio que afectó a varios municipios de la Hoya de Buñol.

«El necesario aprovechamiento de los recursos naturales hace imposible en algunos momentos la sostenibilidad medioambiental». Eduardo Rojas Briales, subdirector general de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) resumía así el problema de la sostenibilidad, en una conferencia el pasado 25 de febrero en Valencia.

En la conferencia, titulada De Carlowitz a la Cumbre de Rio +20: 300 años de evolución del principio de sostenibilidad, Rojas –responsable del departamento forestal de la organización– hizo un repaso a la historia de la protección de los bosques, desde el nacimiento de la palabra «sostenibilidad» hasta las nuevas propuestas de la FAO en materia de prevención y mantenimiento de les zonas más sensibles a la desforestación.

Según Eduardo Rojas, el principal peligro de la desforestación es la necesidad, ya que la madera es un material imprescindible, tanto para la construcción como para combustible y energía. Destaca, sin embargo, que en las zonas rurales, aquellas que dependen esencialmente de los recursos naturales que les rodean, la sostenibilidad se convierte en un elemento imprescindible. Además, argumentó que el aumento de la densidad de población en algunas zonas próximas a bosques o a otros ecosistemas medioambientales  provoca el aumento de la presión sobre estos y puede traer consecuencias desastrosas.

Al hablar de la presión de la sociedad sobre los recursos naturales y las consecuencias que puede haber, Eduardo Rojas destacó algunos momentos históricos en los que la desforestación fue un elemento común a las grandes ciudades. Ya desde la época romana, el imperio estaba rodeado de deforestación y durante el Renacimiento, las monarquías eran las que intentaban proteger los bosques, según comentó el conferenciante. En el Berlín de la II Guerra Mundial, destacó, «la deforestación era aún mayor que en la actualidad».

LA COSTOSA EVOLUCIÓn DEL CONCEPto DE SOSTENIBILIdad

Más de trescientos años avalan el significado de la palabra sostenibilidad gracias al compendio Silvicultura Económica de Hans von Carlowitz, escrito en el año 1713 y que dio el punto de partida a los estudios forestales. Posteriormente, los ilustrados («los que contribuyeron al progreso de la humanidad», según Rojas) y otros autores como Moser, consiguieron que en el siglo XVIII se creara el primer colegio forestal en San Petersburgo.

 

«Nuestro bosque no es húmedo, no tenemos consciencia del peligro que corremos»

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© Eva Maria Javier
El subdirector de la FAO, Eduardo Rojas, durante un momento de su conferencia en Valencia.

 

 

«El principal peligro de la desforestación es la necesidad, ya que la madera es un material imprescindible, tanto para la construcción como para combustible y energía»

En el año 1987 se utilizó por primera vez el término desarrollo sostenible, en el conocido como Informe Bruntland, elaborado por distintas naciones de la ONU. «El sur pedía desarrollo y el norte sostenibilidad, de ahí el término desarrollo sostenible», comentó Eduardo Rojas. En este informe son diversas las acciones que se ponen en marcha para intentar mejorar el medio ambiente. Entre estas, podemos destacar  el crecimiento económico a los países del tercer mundo, el control demográfico o la necesidad de no poner en peligro los ecosistemas que sostienen la vida en la Tierra.

La parte negativa de estos tratados medioambientales fue, según el conferenciante, la cumbre de Rio +20, en la que «Europa no presionó». Una cumbre con 108 países participantes que redactaron, entre otros, la conocida como Agenda 21. El uso del transporte público, las energías renovables o la creciente falta de agua fueron algunos de los temas tratados.

EL caso valenciano

Al llegar al turno de preguntas, muchos de los participantes hicieron referencia a los incendios que arrasaron las montañas del interior de la Comunidad Valenciana el pasado verano. «Nuestro bosque no es húmedo, no tenemos conciencia del peligro que corremos» dijo el conferenciante al preguntarle qué se hubiera podido hacer para evitar los incendios. Según Eduardo Rojas, la enorme expansión de los bosques y la falta de prevención fueron las causas de los incendios, aunque resaltó que éstos no son un problema grave en la Comunidad Valenciana: «al Noroeste hay un problema brutal de número  de incendios, pero en el resto es normal».

Además, destacó la necesidad de buscar presupuestos para la extinción y la propuesta de instalar campos de cultivo en los bosques. «Los cultivos actúan de cortafuegos. Hay que quitarse el miedo de cultivar en la montaña, cuanto más cultivo, más bosque y más calidad paisajística».

Finalmente, resaltó la importancia  de trasmitir estos valores medioambientales a las nuevas generaciones, para evitar que se vuelvan a suceder desastres y poder tomar medidas para mejorar la calidad de nuestros bosques.

Eva Maria Javier. Estudiante de Periodismo de la Universitat de València.
© Mètode 2013.

  
© Mètode 2013

Estudiante de periodismo de la Universitat de València.