Jesús Navarro y Martine Jaminon

«Todas las radiaciones son igual de letales, beneficiosas y misteriosas»

Martine Jaminon, profesora de la Universidad de Lieja y Jesús Navarro, investigador del Instituto de Física Corpuscular (CSIC-UV) de Valencia

Martine Jaminon, profesora de la Universidad de Lieja, y Jesús Navarro, investigador del Instituto de Física Corpuscular (CSIC-UV) de Valencia, constituyen dos reconocidos físicos adentrados en el campo de la divulgación de la ciencia. Con su último libro, Las radiaciones: beneficiosas, letales, misteriosas… (Nivola, 2009), ambos nos acercan al mundo de las radiaciones de forma sencilla y motivadora gracias a un interesante viaje en el tiempo. La obra nos aporta las claves necesarias para que, a partir de nuestra reflexión, averigüemos si las radiaciones son beneficiosas, letales o misteriosas.

¿Qué es lo que encontraron interesante en las radiaciones?
Jesús Navarro: Es un tema que va y viene, que está de actualidad con la controversia que existe con las antenas de los móviles, las centrales nucleares, la imagen médica… Nos gustaba la idea de realizar un libro en el que se trataran todos estos aspectos de forma global y en el que pudiéramos introducir también temas históricos, sociológicos, biológicos, etc. Se lo propuse a Martine y a los dos nos gustó la idea de compartir esta experiencia.

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© P. Bocchese

La lectura deja muchas preguntas sin responder, ¿consideran que dejar preguntas abiertas al lector es un método eficaz para divulgar ciencia?
J. Navarro: Sí, pero esta no es la única forma, existen muchas otras. Nosotros decidimos adoptarla porque nos gustaba reflexionar sobre el tema que estábamos comentando e invitar al lector a que siguiera él mismo reflexionando. Este libro está dirigido a un público general y en cualquier libro de estas características tenemos que pensar que nos encontramos ante un público diverso para el que hay que explicar muy bien cada término y cada situación. Quizá nos ha resultado más difícil redactar las cuestiones de biología y, por ello, para el lector quizá esta haya sido la parte más difícil de entender, precisamente porque no somos expertos en esta materia.

De todas las radiaciones que comentan en el libro, ¿cuáles dirían que son las más letales y cuáles las más beneficiosas?
J. Navarro: Todas son igual de letales, de beneficiosas y de misteriosas. Todo depende del uso ilimitado que se haga, de las dosis y de la energía.

El cáncer es uno de los temas que abordan en el libro, por ser una enfermedad directamente relacionada con las radiaciones. ¿Han contado con colaboraciones especiales para profundizar en este tipo de uso terapéutico?
J. Navarro: Hemos tenido dos colaboradores especializados en oncología, un médico especialista del Hospital Universitario La Fe de Valencia y una experta bióloga en cuestiones de cáncer. Las radiaciones en este sentido son arma de doble filo porque curan y matan, depende de nuevo del tipo y de la dosis que se emplee en estos casos.

«Las radiaciones en el campo de la medicina son arma de doble filo porque curan y matan, depende del tipo y de la dosis que se emplee en estos casos»
Jesús Navarro

¿Actualmente se están llevando a cabo investigaciones en materia terapéutica del cáncer con radiaciones?
J. Navarro: En el instituto en el que trabajo, el Instituto de Física Corpuscular, hace tiempo que se está desarrollando un proyecto para crear el Instituto de Física Médica, que precisamente investigará en este campo.
Martine Jaminon: En Bélgica, en Lovaina, utilizan también ciclotrones para este tipo de terapias, gracias a un equipo de físicos dedicados al campo de las centrales nucleares que decidieron crear un ciclotrón de estas características.

Ambos han realizado proyectos en física durante varios años, ¿estudiaron las radiaciones durante mucho tiempo?
M. Jaminon: Nosotros somos físicos especializados en física nuclear y hemos hecho investigaciones en este sentido. Lo que nos ha llevado a las radiaciones se debe a que este tipo de energía nos ha permitido conocer una amplia variedad de elementos conectados, pero no hemos trabajado directamente con radiaciones que influyeran sobre la materia.

Otro de los temas que trata el libro es el de las centrales nucleares. Actualmente existe cierta controversia en España acerca del papel de las centrales nucleares y su futura construcción, ¿cuál es su opinión sobre este debate?
M. Jaminon: En mi opinión, las sociedades actuales no se pueden permitir el lujo de dejar de lado estas centrales. Existen riesgos potenciales, pero hay conocimiento suficiente para garantizar una seguridad.
J. Navarro: Yo añadiría que esta es una fuente más de energía que necesitamos.
M. Jaminon: Además existe otro tipo de centrales que se están investigando en este sentido, en las que no haría falta centrarse en un enriquecimiento nuclear porque se producirían estas radiaciones mediante aceleradores de partículas, lo cual resulta más seguro.

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© P. Bocchese

Uno de los principales problemas de las centrales nucleares son los residuos que generan, ¿cuáles son las posibles soluciones a este problema?
J. Navarro: Hay que buscar una solución definitiva. El problema de los residuos nucleares podría parecerse a la basura que generan los residuos domésticos: queremos poner vertederos, pero no cerca de nuestras casas. Se están proponiendo almacenes temporales de entre cincuenta y cien años para estos residuos, pero se necesita un acuerdo.
M. Jaminon: Existen investigaciones para tratar los residuos nucleares de manera que se consigan separar los residuos más peligrosos y mantenerlos en un lugar controlado.

¿Qué radiaciones naturales de las que comentan en el libro creen que son las más ignoradas por la población?
J. Navarro: Quizá el hecho de que nosotros como seres humanos somos emisores de radiación. Por ejemplo, en un litro de leche pueden llegar a producirse 60 desintegraciones por segundo y nos la bebemos y no pasa nada. O lo que ocurre con las casas fabricadas con granito en Galicia, que producen gran cantidad de radiaciones, pero no por ello se han descubierto más casos de cáncer.

«Las sociedades actuales no se pueden permitir el lujo de dejar de lado las centrales nucleares. Existen riesgos potenciales, pero hay conocimiento suficiente para garantizar una seguridad»
Martine Jaminon

En el libro también tratan un tema de actualidad como es el debate sobre las antenas de los móviles y los posibles efectos nocivos en la población. ¿Cuánto de verdad existe en los rumores que apuntan a que dichas radiaciones puedan provocar daños en la salud?
M. Jaminon: Para desarrollar este tema hemos leído datos de la última encuesta epidemiológica, en la que se ha desvelado que no hay ningún efecto o quizá que, puesto que los móviles los usamos desde hace sólo diez años, es difícil saber qué efectos pueden provocar a largo plazo, sobre todo en los niños en fase de crecimiento que están usando los móviles. En adultos se ha demostrado que no existen efectos.

¿Qué futuras aplicaciones podrían augurar a las radiaciones?
J. Navarro: Podrían darse muchas más aplicaciones en medicina, ya que las hay, las ha habido y seguro que las habrá. Podrán suponer mejores imágenes de mayor calidad del interior del cuerpo humano y con el uso de menor radiación y, por otro lado, el tratamiento que se puede lograr para determinados tipos de cáncer. También pueden ir a más en arqueología, para verificar las fechas de los objetos encontrados, por ejemplo.

© Mètode 2011 - 66. Onda verde - Número 66. Verano 2010

Estudiante de Periodismo, Universitat de València.