Revisión por pares

Romances anónimos

Una dona corregeix textos

De entre todas las curiosidades de la ciencia, hay una que contrasta con el sentido común de los no científicos. Todo lo que se refiere a la epistemología, como los ensayos doble ciego o la necesidad de incluir muestras suficientes para hacer una estadística aceptable, queda tan lejos de la experiencia normal de la gente que raramente provoca alguna reacción cuando se explica.

En cambio, la sociología de la ciencia es fácilmente trasladable a otras profesiones, y la comparación es inmediata. Por eso la revisión por pares no deja a nadie indiferente. El concepto de someter resultados no publicados a la evaluación de los competidores suena a imprudencia injustificable en un mundo tan competitivo. ¿En qué profesión alguien enviaría información confidencial a los competidores para que hiciesen de árbitros de su calidad? Con todas sus carencias, la revisión por pares es posiblemente el elemento más noble de la ciencia como actividad social.

Esta revisión también genera un tipo de escrito. Por una parte, el revisor tiene que mantener el anonimato tanto como le sea posible. Quedan descartados los comentarios del estilo «echamos en falta una referencia a los trabajos seminales del grupo del Dr. Iniplov», porque daría pistas sobre la identidad del revisor. Si la revisión global es positiva, eso no es demasiado preocupante. Pero si la falta de referencias al trabajo de Iniplov es motivo para rechazar el trabajo, se puede causar un agravio de esos que se arrastran en los laboratorios durante generaciones.

Por otro lado, las críticas legítimas tienen que estar redactadas con empatía y, si puede ser, con espíritu positivo. El anonimato permite hacer sangre, pero es raro leer revisiones agresivas. La profesionalidad de la comunidad hace que, a trancas y barrancas, el sistema de revisión por pares se mantenga como la mejor garantía de calidad de la ciencia publicada.

Pese a ello, de vez en cuando algún caso de revisión anónima y privada deja de serlo. Este 2015 alguien revisó un artículo escrito por dos investigadoras y les sugirió que incluyesen uno o dos investigadores hombres como coautores para evitar sesgos ideológicos. Justo es decir que el artículo iba precisamente sobre diferencias de género en la progresión profesional. De todas formas, el tono y el contenido de los comentarios causaron un escándalo. Como es normal, ningún escándalo queda desaprovechado. El artículo ha recibido mucha más publicidad que si lo hubiese publicado Nature. Un caso raro en que este género escrito para un puñado de lectores llega al gran público, a pesar de su autor.

Referencias

Bernstein, R. (2015, 1 de mayo). PLOS ONE ousts reviewer, editor after sexist peer-review storm. Science. Consultado en http://news.sciencemag.org/scientific-community/2015/04/sexist-peer-review-elicits-furious-twitter-response

© Mètode 2015 - 87. El origen de la vida - Otoño 2015
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Biólogo y escritor (Barcelona).