«Cuentos de microbios», de Arthur Kornberg

101-75

Arthur Kornberg no es el primer premio Nobel en medicina de quien se publica una obra literaria o lírica. Como se reseña en la introducción, también lo hizo, entre otros, Ramón y Cajal, con unos relatos de ciencia-ficción. Pero la obra que aquí nos ocupa tiene un cariz muy diferente. Cuentos de microbios es un libro inclasificable, una recopilación de poemas microbianos con vocación de entretenimiento infantil. En su origen están los cuentos con que Kornberg arropaba a sus hijos en la década de los cincuenta. Cuarenta años más tarde, y ya en verso, los contaba a la siguiente generación de la familia: sus nietos. Después de circular entre familiares y amigos se publicaron en inglés en 2007 y nos llega finalmente ahora la versión en catalán y en castellano, con una meritoria traducción de Ricard Guerrero y Mercè Piqueras y unas fotografías originales de Roberto Kolter. Los dibujos, muy importantes en un cuento, son de Adam Alaniz, y constituyen uno de los mayores méritos del libro. 

El libro se articula en doce capítulos, correspondientes casi todos a un microorganismo: Salmonella typhiHelicobacter pylori, los virus del sida… en los que una breve descripción poética del bicho en cuestión se combina con unas buenas fotografías y dibujos, y unas ilustrativas comparaciones entre la medida de los microbios y objetos que empleamos en la vida microbiana (por ejemplo, encima de una moneda de cinco céntimos cabrían ni más ni menos que 283.515.560 individuos de Salmonella typhi). Con buenos dibujos, didácticas descripciones y un texto tierno como solo un cuento de cuna lo puede ser, el libro es sin duda una elección perfecta y originalísima para un regalo a una persona de cualquier edad. El único punto menos brillante de la obra, por desgracia habitual en las obras poéticas traducidas, es una muy patente artificiosidad en los versos, que da como resultado una pérdida irreparable del estilo original y una falta de originalidad en el lenguaje poético. Y es que todas las traducciones poéticas se parecen, y leyendo Cuentos de microbios nos viene a la cabeza una obra tan diferente como La Melacólica Muerte de Chico Ostra, del polifacético director de cine Tim Burton. Este hecho, sin embargo, no desmerece el trabajo hecho con las traducciones, tan científicamente exactas como métricamente cuidadas, y no impide que el conjunto sea una obra muy destacable por su rareza, belleza formal e interés histórico. El lector interesado no puede dejar de pensar al llegar a casa en sacar este delgado libro de colores cálidos y páginas brillantes, y averiguar él mismo el efecto que sobre los niños tiene la lectura de unos cuentos sobre microbios escritos por un premio Nobel en medicina. No se sabe si por el efecto estimulante de estos cuentos, por el ambiente familiar en general o por una genética privilegiada, Rog Kornberg, hijo del autor y oyente privilegiado de la versión primitiva de esta obra, recibió en 2006 el premio Nobel, de química esta vez, por su trabajo sobre cómo las células –microbios incluidos– se lo montan para emplear la información de los genes y hacer proteínas.

Manel Porcar. Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva.
© Mètode 75, Otoño 2012.

 

101-75Cuentos de microbios
Arthur Kornberg
Traducción de Ricard Guerrero y Mercè Piqueras. Reverté, 2012. 88 páginas.

© Mètode 2012 - 75. El gen festivo - Otoño 2012

Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva (UV).