«Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad», de Miguel Álvarez Cobelas

La heterogeneidad del científico de andar por casa

Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad

Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad
La vida cotidiana del científico en España
Miguel Álvarez Cobelas
Ediciones Calle de las Aguas. Madrid, 2016. Tom0 1 (600 páginas) y tomo 2 (560 páginas).

¿Cómo viven el día a día los hombres y las mujeres que se dedican a la ciencia? ¿Son personas normales? Pues hay de todo, solo faltaría, y este doble volumen de más de 1.000 páginas y 118 capítulos, independientes pero tejidos en red, nos destripa las aventuras y desidias cotidianas del panorama científico español. Sin miramientos, sin compasión, sin vergüenza ni autocomplacencia. ¡Eso es lo que hay, señores y señoras!

Con un estilo ecléctico, ahora irreverente, ahora clásico, la sucesión heterogénea de temáticas y formas (diálogos, quien sabe si inventados; entrevistas, con nombres y detalles muy reales; citas de Einstein o Quevedo; anécdotas de becarios o conserjes…), el texto te engancha y te lleva de la psicología a la crisis económica, del desesperado esfuerzo de algunos por intentar hacer bien las cosas a la poca vergüenza de otros, de las relaciones íntimas al placer por la búsqueda del conocimiento. Y en todo momento nos podemos reconocer o reconocemos a algún compañero, sensaciones de déjà vu… Y no falta la vertiente crítica, educada y bien entendida, simpática de hecho, que lo impregna todo:

—¿Y ustedes son científicos de los buenos o de los malos? —pregunta el guardia civil.

—Nosotros somos científicos de los regulares.

Y nosotros, ilusos, que vamos buscando la excelencia, no damos abasto con la burocracia que nos entierra, la falta de recursos y las dinámicas heredadas que nos lastran. Y la falta de horizonte. ¿Hacia dónde vamos? El autor nos muestra algunos gráficos y nos da también algunos datos: la inversión en ciencia va creciendo tímidamente desde los años ochenta (con sacudidas inesperadas) y estamos entre los estados con más producción científica del mundo… pero no acabamos de salir del hoyo. Y la falta de impulso gubernamental no ayuda: «Para un político dirigir la ciencia es análogo a llevar un clavel en la solapa o tener una maceta con un geranio en el despacho.» Y, a pesar de todo, el científico «regular» «va haciendo sus cosillas, aumentando el acervo del conocimiento local e, incluso a veces, mundial».

El autor ha vivido los cambios que ha habido en las últimas décadas en el sistema de investigación español y nos lo describe de mil formas. Como la exagerada importancia que se da a los indicadores de las publicaciones en revistas (si no tienes un índice H alto, no esperes que te den el proyecto o el trabajo), que hace que vayamos como locos queriendo publicar en esta revista o en aquella otra, y pierden valor las obras, por complejas o rompedoras que sean, si son publicadas como libros o en revistas poco destacadas. Ya pocos van a contracorriente, es demasiado arriesgado. Ni que se paren demasiado a pensar, ¡no hay tiempo para eso!

Así, lejos de los tópicos e ideales que corren de los científicos con bata blanca, cabizbajos, fríos y atolondrados, esta ingente recopilación nos muestra la increíble variedad de personas, actitudes y visiones que podemos encontrar en los laboratorios tecnológicos, museos y despachos universitarios. Pasiones y decepciones, luchas y esperanzas, todo cabe, mientras continúan buscando las respuestas a los porqués de la naturaleza. El texto expone el trasfondo del hecho científico español desde dentro, y nos ayuda a entender las faltas y estímulos del sistema, sin dejar de provocarnos sonrisas, a veces socarronas, pero a menudo agridulces.

© Mètode 2017 - 92. El universo violento - Invierno 2016/17

Professor titular del Departament de Microbiologia i Ecologia a l’Institut Cavanilles de Biodiversitat i Biologia Evolutiva de la Universitat de València.