Entrevista a Pedro Duque

«La emoción y el conocimiento están unidos»

Pedro Duque

Pedro Duque (Madrid, 1963) es conocido por haber sido el primer astronauta español de la Agencia Espacial Europea en ir al espacio. Ingeniero aeronáutico, actualmente dirige la Oficina de Operaciones de Vuelo en el Columbus Control Centre de Oberpfaffenhofen, en Alemania. Con él hablamos sobre las dos culturas.

Usted ofrece numerosas charlas y mantiene contacto con el público. Más allá de la figura mítica del astronauta ¿cree que existe interés por conocer mejor el espacio?

Sí. Yo creo que sí, que no es sólo la figura del astronauta como persona a la que a uno le gustaría parecerse, sobre todo en las partes en las que se sabe que son divertidas del astronauta… Creo que la gente, por ahí, entra a un interés por conocer otras cosas y entiende que hay que saber mucho más de todo esto del Universo.

A casi todos los niños, de pequeños, les encanta jugar con telescopios y planetarios. ¿Qué ocurre después para que ese interés no se traduzca en vocación profesional?

El interés está ahí y hay bastante gente que sí que tiene la vocación profesional. No entiendo que sea nada singular. Es decir, en el ambiente actual que tienen los niños cuesta trabajo convencerles de que adquirir conocimiento o hacer cosas que no tienen una recompensa absolutamente inmediata, también pueden ser interesantes y divertidas. Eso cuesta mucho, no sólo con las ciencias del espacio o las que están algo relacionadas sino con todo tipo de estudios.

«Cuando uno está utilizando cualquier tipo de técnica de captación de interés y está dedicado a conocimientos reales, tiene que ser muy cuidadoso en no generar falsas expectativas»

Hay temas como los viajes espaciales o la posibilidad de vida extraterrestre que captan rápidamente la atención de los medios de comunicación, pero cuando se trata de explicar programas de investigación menos llamativos ¿cómo se hace para atraer ese interés?

Es normal que cuanto más avanzado sea un conocimiento, menos gente lo posea y sea más difícil explicarlo al público en general. Eso pasa con esto y con todo. ¿Cómo conseguimos sobrepasar esa barrera? Pues tratando de que haya una serie de personas que lo expliquen suficientemente bien, que sean portavoces. En algunos casos me ha tocado a mí hacerlo y lo hago lo mejor que puedo y entiendo que es importante. Yo creo que bien explicado, todo se puede entender a nivel suficiente como para que a la gente le interese. Pero sé que es un arte especial.

En ese sentido, a veces se acusa a los medios de comunicación de ser sensacionalistas pero las instituciones de investigación ¿no caen también en exageraciones con el fin de atraer la atención hacia sus proyectos?

Bueno, ocurre algunas veces que las instituciones de investigación hacen anuncios arriesgados que después se nota que no se los han pensado suficiente, pero eso pasa poquísimas veces y lo que sí ocurre es que después de eso siempre se divulga el hecho de que haya existido el error. Normalmente esas exageraciones, si hay alguna, no quedan impunes ninguna. Yo creo que ésa es la diferencia. Los científicos que exageran y que se pasan saben que no van a quedar impunes y, por lo tanto, casi nadie lo hace.

Pienso en puestas en escena como la de la transmisión de la primera canción desde Marte por parte del Curiosity (con el artista y cantante escuchándola desde la base). ¿Hasta qué punto la divulgación científica necesita apoyarse en imágenes espectaculares que capten la atención de todo el mundo?<

Bueno, es normal. Existe toda una rama de conocimiento sobre cómo captar la atención y este tipo de técnicas o de maneras de hacer pues valen para los anuncios de dentrífico y valen igual para captar la atención de las personas hacia el conocimiento científico o tecnológico. No me parece raro. Lo único que pasa es que cuando uno está utilizando cualquier tipo de técnica de captación de interés y está dedicado a conocimientos reales, tiene que ser muy cuidadoso en no generar falsas expectativas. Es decir, atraer la atención pero después decir siempre la verdad.

«Después de la crisis, las inversiones que no se hayan hecho se convertirán en retrasos inalcanzables»

Usted es director de la Oficina de Operaciones de Vuelo en el Columbus Control Centre de la Agencia Europea del Espacio ¿En qué consiste su trabajo actual?

En mi tarjeta pone astronauta y director de esa oficina. Por un lado, mantengo las capacidades y las pruebas necesarias como para estar en la lista de las personas que pueden volar al espacio por parte de la Agencia Europea del Espacio; por otro, el día a día, es en esa oficina de la Agencia que supervisa el trabajo de todas las personas que en Europa se dedican a la Estación Espacial y que son los que hacen la preparación de los experimentos, que hablan con los astronautas, los que leen los datos de cómo están funcionando los aparatos europeos allá arriba… Toda esta gente, dentro del control en sí, tiene una pequeña necesidad de supervisión por parte de la Agencia Espacial Europea, que es donde estoy yo.

Usted ha ido en varias ocasiones al espacio. ¿Cuál es el viaje pendiente que le gustaría hacer?

¿Viaje espacial?

Sí, espacial.

Hay que ser realista y creo que no va a haber la suficiente inversión en Europa como para que nos toque a algún europeo ir en un vuelo a la Luna en un número razonable de años y como para que yo todavía esté en activo. Es decir, sí que me gustaría hacer esas cosas, pero no puede ser. Y dentro de lo que se puede… Un viaje a la Estación Espacial en el que haya una responsabilidad especial, algún experimento señalado, un trabajo técnico de ingeniería que haya que hacer, de montar un aparato nuevo… En fin, esas cosas que sí que pueden ser. Quizás un viaje nuevo en un cohete también nuevo sería la cuestión.

A ver si después de la crisis se pueden recuperar las inversiones perdidas…

Eso es lo malo, que después de la crisis, las inversiones que no se hayan hecho se convertirán en retrasos inalcanzables.

Y ya, para acabar. Numerosos poetas han cantado a las estrellas. Usted que las ha visto un poco más de cerca ¿con qué visión se queda de éstas, con la científica o la poética?

Pues no sé dónde está la diferencia.  A nosotros, lo que nos inspira, lo que nos emociona es el conocimiento de cómo son las cosas de verdad. Para nosotros, la emoción y el conocimiento están unidos.

«Los científicos que exageran y que se pasan saben que no van a quedar impunes y, por lo tanto, casi nadie lo hace»

Un puente de lecturas

¿Qué libro de ciencia recomendaría?

Los de física, de Richard Feynman.

Y el científico ¿tiene tiempo de leer de otros temas que no sean los de su trabajo? ¿Podría recomendar a los lectores de Mètode alguna novela?

Sí, siempre hay que buscar tiempo para leer, aunque sea a última hora de la noche. Me ha gustado La montaña del alma, del premio Nobel chino Gao Xingjian.

 

¿Cómo funciona un telescopio espacial? ¿Para qué sirve? ¿No se le acaba la energía? Para responder a éstas y otras muchas preguntas, la Agencia Espacial Europea presenta actualmente en el Museo Príncipe Felipe de Valencia la exposición Gravedad Cero. La muestra permite ver también réplicas a escala de los cohetes espaciales de la ESA y fotografías inéditas del espacio.

© Mètode 2013

Observatori de les Dues Cultures, revista Mètode.

Llicenciada en Periodisme per la Universitat Autònoma de Barcelona i Màster en Història de la Ciència i Comunicació Científica per la Universitat de València. És membre de l’Observatori de les dues cultures, grup d’investigació pluridisciplinari de la Universitat de València que analitza les relacions entre periodisme i ciència. Actualment, la seua recerca se centra en la comunicació del càncer, tant en la premsa com en les xarxes socials.