Un modelo de calidad

agricultura

Pocas actividades han estado tan ligadas al desarrollo de nuestra sociedad como la agricultura. A lo largo de la historia, el mundo agrario ha sido un componente fundamental en los cambios sociales y económicos valencianos. Durante milenios, nuestros antepasados seleccionaron y utilizaron vegetales y animales para su alimentación individual y social, en un contexto prácticamente de ecosistema mediterráneo, dentro de las leyes de la ecología, adaptándose al medio y modificándolo. Ha habido una actividad constante para domesticar el medio, ocuparlo y vivir en él, que, además de ser acumulativa ha ido en función de las estructuras sociales y económicas y del nivel tecnológico presente en cada momento.

La función principal de la agricultura, que siempre ha sido la producción de alimentos, ha cambiado rápidamente. En los últimos 50 años, desde la imposición generalizada del modelo agrario industrial, ha pasado de ocupar a una parte importante de la población y de la economía, a ser una actividad minoritaria en algunos aspectos, como en la importancia económica y social. Con todo, la agricultura continúa siendo muy importante, ya que gestiona gran parte del territorio y del agua, y crea un paisaje propio. Conforme la agricultura ha ido perdiendo fuerza, la industria transformadora y distribuidora de los alimentos ha vivido un crecimiento considerable.

La aceleración ha sido muy importante desde la aplicación del método científico a la mejora agraria. Pero es a partir de la Segunda Guerra Mundial cuando las nuevas tecnologías agrarias, ejemplificadas en la Revolución Verde, permiten la integración del sector agropecuario en la nueva industria agroalimentaria.

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Alquería del Bercoquero, en Meliana (Horta Nord). En los últimos cincuenta años la agricultura ha pasado de ser una parte muy importante de la población y de la economía a ser una actividad minoritaria, desde el punto de vista social y económico. / © Martí Domínguez

Hacia donde se dirige el modelo actual…

La agricultura y la ganadería ya no alimentan a los ciudadanos, lo hace la agroindustria dentro de la cadena de alimentación. Actualmente, el sector agropecuario pierde importancia continuamente dentro de la industria alimentaria. Las explotaciones agrarias se encuentran en desventaja ante el resto de integrantes de la cadena de manipulación de los alimentos. No son ellas quienes toman las decisiones estratégicas, es más, su capacidad de intervención es muy pobre, pero sí asumen los mayores riesgos económicos (la producción biológica clásica ligada a los fenómenos climáticos y agronómicos) y reciben un beneficio mínimo.

Y es que con la integración vertical, característica del sistema agroalimentario, la empresa líder marca la estrategia al resto de la cadena alimentaria, y en estos momentos la empresa líder es la gran distribución comercial.

Una de las mayores revoluciones que ha experimentado la industria alimentaria en las últimas décadas es el cambio en la distribución de alimentos. Estas empresas, aprovechando las economías a escala, aumentan continuamente su control. Primero concentran las compras, limitando así el número de suministradores y obligándolos a hacerse grandes. Después, marcan los protocolos de producción, con lo que determinan las condiciones de trabajo de otras empresas en todas sus fases. También con la creación de marcas propias, que hacen perder valor a las marcas industriales o comerciales tradicionales. Por último, las empresas de alimentación entran en la producción agraria si les interesa. Así encontramos bodegas y viñedos propios, exportadores propietarios de invernaderos y grandes fincas de cítricos, etc. Las cadenas de alimentación están marcando una nueva organización del sistema alimentario.

A los empresarios agrarios les queda cumplir todos los requisitos para ofertar los alimentos demandados, y esperar que el buen funcionamiento del sistema alimentario les recompense. Hay quien es capaz de organizarse, controlar los costes del cultivo y adaptarse a las exigencias; y hay muchos que no. El productor o empresario agrario, o agricultor a tiempo parcial o pequeño propietario —hay muchas tipologías en el campo valenciano—, que no sea capaz de seguir el ritmo de la evolución del sector, quedará marginado del mercado convencional.

© Mètode 2009 - 61. Ciencia y exilio - Número 61. Primavera 2009

Técnico agrícola. Estación Experimental Agrícola de Carcaixent.