Libre y salvaje

mantis lliure i salvatge

Sí, existen lugares en los que incluso aquellas personas con hábitos más urbanitas pueden evadirse del plomizo gris del asfalto y del estrepitoso ruido producto del tráfico y las aglomeraciones. En un momento en el que cada vez más evidencias alertan de la pérdida global de biodiversidad debido al cambio climático y al uso que hacemos de los ecosistemas, la Comisión Europea reporta que el 80 % de sus ciudadanos considera la pérdida de biodiversidad como una amenaza en auge. Además, el 93 % recalca la responsabilidad de las instituciones de informar sobre ello. En este contexto de desazón, algunos rincones del planeta son capaces de rescatar el anhelo de entender y conservar la naturaleza. En particular, la Amazonía ecuatoriana se erige como un museo natural en cuyos dominios la naturaleza controla la presencia humana, y no al revés. Durante mi visita a la Reserva de Biosfera de Yasuní, y en concreto a la Estación de Biodiversidad de Tiputini, fui testigo de la extraordinaria diversidad de fauna y flora que habita el bosque tropical ecuatoriano. Complejos cortejos de aves del paraíso, parásitos que manipulan el comportamiento de los insectos para proliferar o cópulas de escorpiones fluorescentes en entornos invadidos por líquenes y musgos son solo algunos de los ejemplos que muestran la diversidad de interacciones del bosque ecuatoriano. Mediante el uso de un flash externo situado por debajo de la hoja y aprovechando la textura de esta, retraté en su entorno a esta mantis que encontré en una de las marchas dentro de la Estación de Biodiversidad de Tiputini; un oasis entre lo salvaje donde la ciencia, la fotografía y otras disciplinas convergen para descifrar el mosaico de información mostrado por la naturaleza.

© Mètode 2020 - 105. Estándares - Volumen 2 (2020)
Fotógrafo de naturaleza e investigador del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Ecología Evolutiva de la Universitat de València.