Laënnec y el estetoscopio

El estetoscopio es el primer bisturí clínico que permite adentrarse dentro del cuerpo humano sin la disección o la autopsia

Los instrumentos científicos son fuentes históricas que nos permiten conocer las condiciones intelectuales y materiales de la ciencia del pasado. Pero no son simples testigos materiales: representan lo que Pierre Bourdieu llamó «capital simbólico», porque son herramientas de legitimación profesional y de dominio. El estetoscopio es el icono por excelencia de la profesión médica, siempre presente en la relación médico-enfermo. La teoría del actor-red (actor-network theory) de Bruno Latour otorga una especial relevancia a los objetos en la representación de la ciencia y sus espacios. La relación entre médico y paciente no solo es verbal, de exploración del cuerpo, entre experto y profano, sino que también refleja lo que Michel Foucault llama «biopoder». Según Latour, los objetos, los espacios clínicos y quirúrgicos, la vestimenta, el instrumental y la tecnología ocupan un lugar fundamental en la construcción de roles, saberes y poderes. En este caso, en la construcción del poder hegemónico –diría Gramsci– de la medicina sobre el cuerpo humano. El estetoscopio representa la profesión médica y su poder.

«El descubrimiento de Laënnec conllevó una nueva concepción de la enfermedad y del espacio médico»

En 1816 una enferma del corazón consultaba al médico René Laënnec en el Hospital Necker de París. Laënnec enrolló una hoja de papel formando un cono, le aplicó la base sobre el pecho y ajustó el vértice a su oído. Escuchó con nitidez los sonidos de aquel corazón enfermo. El aprendizaje de la interpretación de los sonidos asociados a las diferentes enfermedades requería explorar un gran número de pacientes, buscar regularidades fisiológicas y patológicas, aprender a escuchar, y realizar autopsias para correlacionar clínica y anatomía patológica. Todo eso conllevaba una nueva concepción de la enfermedad y del espacio médico.

Fue a partir de la Ilustración cuando en las principales capitales europeas nació un nuevo modelo de hospital. En Leiden, Viena, Londres, París o Berlín el nuevo espíritu de la medicina era «una reorganización sintáctica de la enfermedad, en la que los límites de lo visible y de lo invisible siguieron un nuevo trazo», en palabras de Foucault. El orden médico de los nuevos hospitales generales, con sistemas de exploración y registro, salas de parto y de autopsia y laboratorios clínicos, modificó el territorio de la medicina y las practicas sanitarias, y también las representaciones de la enfermedad.

«El estetoscopio es el primer bisturí clínico que permite adentrarse dentro del cuerpo humano sin la disección o la autopsia»

La medicina clínica se construyó entonces alrededor del concepto de lesión, una concepción morfológica y estructural de la enfermedad. La exploración del enfermo se enfocaba hacia la búsqueda de signos y síntomas en los órganos y tejidos. El estetoscopio fue el primer instrumento en inaugurar una medicina que buscaba las alteraciones anatomopatológicas. Impulsó un cambio de paradigma en el concepto de enfermedad y en su representación corporal. El estetoscopio contribuyó a reforzar la visión solidista e inauguró la construcción de una semiología de los signos de lesión junto a la palpación y la percusión. Se podría decir que el estetoscopio abrió la puerta al programa de visualización del cuerpo: los aparatos, los órganos, los tejidos, y más tarde las células se convirtieron en territorios visualmente explorables. Pero también con el análisis del sonido (auscultación, percusión) con la palpación de las estructuras. El estetoscopio es el primer bisturí clínico que permite adentrarse dentro del cuerpo humano sin la disección o la autopsia.

Desde la invención del más sencillo estetoscopio de Laënnec, la asociación entre tecnologías del sonido, la imagen, la física de partículas y la electrónica ha revolucionado las tecnologías diagnósticas y ha contribuido a construir una nueva imagen del cuerpo, como territorio de intervención técnica. Una poderosa biopolítica de la corporalidad que no se puede dejar de lado.

© Mètode 2018 - 94. Sapiens - Verano 2017

Catedrático de Historia de la Ciencia de la Universitat de València.