En la diana

murciélagos

A pesar de que el uso irresponsable e indiscriminado del medio natural por parte del ser humano podría ser una de las causas que subyacen tras la reciente crisis del coronavirus, a los murciélagos se les ha situado en la diana por ejercer como reservorios naturales de patógenos zoonóticos que causan enfermedades como la rabia, el ébola o el síndrome respiratorio agudo severo (SARS). Nuestra percepción sociocultural de este grupo viene además precedida por multitud de mitos y leyendas que han dañado su imagen durante siglos. Por último, su morfología y hábitos de vida (nocturnos, viviendo a veces en cuevas) empeoran aún más su reputación. Pero, ¿qué sabemos de los murciélagos? Estos vertebrados alados son un cuarto de las especies descritas para el grupo de los mamíferos. Poseen la fascinante capacidad de usar la ecolocalización para cazar y comunicarse. Con una envergadura que varía entre los 15 cm y los 2 metros, los murciélagos ocupan todos los hábitats terrestres exceptuando el Ártico, la Antártida y algunas islas oceánicas. Casi tres cuartos de sus especies son insectívoras, y el resto son principalmente frugívoras. A pesar de su reputación, solo tres especies incluidas en la subfamilia Desmodontinae son hematófagas, es decir, se alimentan de sangre. Los murciélagos son clave para el control de plagas, la dispersión de semillas y la polinización en muchos ecosistemas.

Tristemente, la pérdida de hábitats, el uso masivo de plaguicidas, las enfermedades emergentes y la caza indiscriminada están llevando a muchas especies al borde del colapso. La imagen de estas páginas pretende representar la inevitable interacción entre el destino de muchos murciélagos y la acción del ser humano. Mediante el uso de una lente angular pude captar una perspectiva más amplia del entorno antropizado pero sostenible en el que se encontraba este ejemplar (la Estación de Biodiversidad de Tiputini, en Ecuador). Protagonistas de una historia en la que no decidieron participar, la supervivencia de muchas especies de murciélagos descansa en nuestro uso sostenible y responsable de los ecosistemas.

© Mètode 2020 - 106. Bueno para comer - Volumen 3 (2020)
Fotógrafo de naturaleza e investigador del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Ecología Evolutiva de la Universitat de València.