Las pseudociencias están presentes y son aceptadas con naturalidad por amplios sectores de la población. A pesar de su potencial peligrosidad, la enseñanza de las ciencias no las tiene en cuenta e, incluso, algunas universidades han llegado a ofrecerlas de manera reglada.
El documental que acaba de presentar Patty Bonet permite al espectador ponerse en su piel –o mejor dicho, en sus ojos– ya que las imágenes que aparecen reflejan su discapacidad visual en concreto, la de una persona con albinismo de tipo OCA4.
Sony Pictures Classics En los años cincuenta la comunidad científica internacional tenía evidencias suficientes que demostraban la relación entre el consumo del tabaco y el elevado riesgo de sufrir cáncer. Ya en aquel momento se conocían las consecuencias mortíferas de ser fumador. Entonces, ¿por qué la
A orillas de torrentes y arroyos, en las fronteras frescas y soleadas de los bosques o en los límites de los campos de cultivo dominan los setos espinosos. Unos eficaces disuasores del paso de los humanos y de los herbívoros domesticados, que no pueden atravesarlos impunemente sin dejarse en ellos jirones de ropa o de piel.
Después de más de medio siglo recorriendo el mundo para mostrar la naturaleza a través de la televisión, Sir David Attenborough (Londres, 1926) no ha perdido un ápice de pasión por su trabajo.
Los científicos necesitan divulgar, entre otras cosas, la utilidad social de su trabajo. Por otro lado, los periodistas necesitan noticias, descubrimientos, aventuras...
En España, los únicos programas consagrados a la información sobre medio ambiente los encontramos en las parrillas televisivas de los canales público, tanto de ámbito nacional como autonómico.
La lucha ecologista de principios de los sesenta marco los orígenes del periodismo ambiental que conocemos hoy. Poco a poco, el medio ambiente se ha convertido en una prioridad para los medios.