Entrevista a Richard Stallman

«La universidad debe ponerse en contra del 'software' privativo»

Fundador y activista del movimiento por el software libre

Richard Stallman

Richard Matthew Stallman es conocido en el mundo de la informática por ser el fundador del movimiento del software libre, y se autodefine como «un desarrollador de software y un activista de la libertad del software». Stallman tuvo en la década de los ochenta la visión de imaginar el concepto de software libre y fue el impulsor de esta idea. Su actividad se inició en 1983 con el desarrollo del proyecto GNU que daría lugar, a finales de la década, al primer sistema operativo completamente libre. En 1985 promovió la fundación de la Free Software Foundation1 , una organización sin ánimo de lucro con la misión de favorecer la libertad de los usuarios de ordenador y promocionar el software y la documentación gratuita. Esta organización impulsó la creación de comunidades de desarrollo software aprovechando las oportunidades que ofrecía Internet.

Con motivo de la celebración de los 25 años de los estudios de ingeniería en la Universitat de València, la Escuela Técnica Superior de Ingeniería organizó el pasado 27 de noviembre una conferencia del gurú Richard Stallman sobre «Software libre en la Ética y en la Práctica», en colaboración con la Unitat de Cultura Científica de la Universitat de València, la Cooperativa OpenXarxes y la Asociación GNU/Linux València.

En su conferencia, Stallman hizo una defensa a ultranza del software libre como única forma de respetar la libertad del usuario, de garantizar su privacidad, y de evitar las tentaciones de control y espionaje por parte de organizaciones y estados. Se mostró enfático y categórico en sus postulados, puso ejemplos de malas prácticas en el software privativo, e hizo proselitismo de su causa con algunas escenas hilarantes como en la subasta de un ñu de peluche, o disfrazado de San Ignucius para predicar las bondades del software libre. Como con las figuras mediáticas suele suceder, cautivó a un auditorio repleto y tuvo cola de fans para hacer preguntas y fotos.

No quisimos perder la oportunidad de hacer una entrevista personal a Richard para, más allá de sus postulados generales sobre el software libre, poder conocer sus opiniones sobre algunos temas de actualidad como la ciberseguridad, el big data o la protección de datos.

En una institución universitaria, como esta, de más de 60.000 profesores y alumnos que usan, a título particular, sistemas que se esfuerzan en ser incompatibles (por ejemplo, dispositivos Mac), la decisión de implantar software libre a menudo genera incomodidades en los usuarios. ¿Puede esto derivar en una reticencia posterior de los individuos hacia el uso del software libre?

Los usuarios de software privativo son los que generan las incomodidades, porque están haciendo algo dañino. Sus preferencias no importan porque esto es un asunto de justicia e injusticia. Un programa privativo genera injusticias a quienes lo usan. Siempre lo hace. Aunque a la gente le guste, es injusto. También es enemigo del espíritu de la educación. Cualquier programa incorpora conocimientos: si es libre, presenta sus conocimientos a los estudiantes; si es privativo, esconde sus conocimientos y los deniega a los estudiantes. Un programa libre apoya a la educación y un programa privativo impide la educación. La universidad y cualquier institución educativa debe ponerse al lado de la libertad y de la educación, es decir, en contra del software privativo. Si yo fuera la rectora diría que no se puede traer un programa privativo al campus.

«Un programa privativo no puede ser legítimo porque somete a los usuarios al poder de su amo»

En una universidad que apuesta por software libre y con tantos usuarios a quienes les genera incomodidades el uso del software libre, ¿hay alguna forma de «vencer» esas incomodidades? ¿Cómo convencerles del uso del software libre? Sobre todo en el caso de los usuarios o estudiantes «no técnicos» que no tienen tantas habilidades para que les resulte cómodo el uso del software libre.

¿Qué significa «vencer las incomodidades»? Incomodidades, ¿para quién? ¿Y en qué situación? ¿En qué escenario? En el caso de la gente no técnica, ¿quién encuentra la incomodidad? ¿Los usuarios de Windows o los de Mac OS? De acuerdo, entonces es culpa suya por haber elegido un sistema injusto. ¿Cómo convencerles? ¿Qué haría yo? Se lo diría y seguiría usando software libre y diciendo, cuando encontrasen un inconveniente: «¡Es su problema! Si usted opta por un programa injusto no es mi problema, pero tengo aquí la solución: cámbiese a un sistema libre, a un sistema justo». Si no quiere hacerlo, no puedo forzarlo, pero hay que decir que ese sistema o programa privativo con el cual tiene el inconveniente es malo para la sociedad entera. Es decir, que hay razones más amplias para dejar de usarlo, ya está llevando al mundo hacia una mala dirección con su uso de un sistema privativo. Entonces, ese usuario no merece mucha compasión, ni empatía.

¿Qué cree que hace falta para que, cuando nuestro estudiantado salga de la universidad, pueda desarrollar software libre de calidad?

El requisito principal es saber desarrollar software bien. Esto no se puede enseñar, depende de un talento específico que la mayoría no posee, solo algunos pocos lo tienen. Pero si se tiene este talento y se aprende a programar bien, cosa que generalmente se consigue practicando, y además la universidad promueve la posibilidad de aprender software libre, solo dependerá de uno mismo desarrollar programas justos o injustos. Para ello, no se requiere saber nada más que la injusticia que supone el software privativo. Pero para que la universidad sea un referente real, no basta con que muestre su opción por el software libre explicando que rechaza el software privativo. Rechazarlo sobre el papel no basta para demostrarlo. Para enseñar a la gente que algo es injusto, no basta con decirlo, hay que mostrar que lo dices en serio, rechazándolo en tu vidaa.

Richard Stallman a la sala Darwin

Cartell de la conferència de Richard Stallman a la Sala Charles Darwin del Campus de Burjassot-Paterna de la Universitat de València, el passat 27 de novembre de 2018.

De la misma forma que afirma que el software libre apoya la educación, ¿cree que apoya un modelo económico más justo?

Sí y no. No hay un modelo económico para el software libre, como no hay un modelo económico para la prensa libre. Hay varios modelos económicos. Pero la economía es un asunto secundario a los derechos humanos. El software libre no contradice a los derechos humanos, el software privativo sí los contradice. Es injusto, no se debería desarrollar y no debería existir. Entonces, eso simplifica el asunto eliminando muchas cuestiones. Si el software privativo no fuera una injusticia, haría falta investigar cuánto cuesta a la sociedad reemplazar el software privativo por software libre, y si vale la pena. Podríamos pensar que en algunos casos un software privativo sea preferible, pero nunca lo es, porque es injusto.

«Windows no te da seguridad hacia Microsoft y Mac OS no te da seguridad hacia Apple»

Pero en la práctica tenemos software libre y software privativo…

¡Yo no! Porque valoro bastante mi libertad y rechazo los programas privativos. Creo que el objetivo debe ser acabar con los programas privativos. Y reconozco que el trabajo durará años… duraría años aunque estuviéramos todos a favor de hacerlo. Sé que hace falta buscar oportunidades para acabar con algún programa privativo, que a veces no es fácil de conseguir o de arreglar, pero está claro que un programa privativo no puede ser legítimo, porque somete a los usuarios al poder de su amo.

¿Cree que el software libre favorece que tanto hombres como mujeres puedan desarrollar un buen software?

No veo que favorezca a un determinado género. Un programa privativo no permite que nadie, salvo los empleados de la compañía propietaria, lo desarrolle. De este modo, nadie en la universidad puede desarrollar estos sistemas. La diferencia no se encuentra en prejuicios o en igualdades entre los géneros porque el software libre está a favor de todos y el software privativo está en contra de todos.

¿Qué opina sobre el creciente interés en el campo de la ciberseguridad?

Creo que se equivocan acerca de la definición de seguridad. Cuando se habla de ciberseguridad, se suele pensar en seguridad hacia terceros. Por el contrario, el violador más importante de la seguridad informática es el dueño de un programa privativo, ya que ofrece un nivel cero de seguridad hacia su desarrollador. Para ser seguro, el programa tiene que ser libre porque, así, los usuarios tienen el control y son capaces de corregir o de eliminar fallos de seguridad [que los dejen expuestos a los desarrolladores]. Con el software privativo no hay manera de poder hacer esto. Por lo tanto, mi respuesta universal al respecto es: ¿seguridad hacia quién? Windows no te da seguridad hacia Microsoft. Mac OS no te da seguridad hacia Apple.

¿Qué aspectos positivos le ve al big data? ¿Cómo podemos beneficiarnos del tratamiento masivo de datos y seguir los principios del software libre?

Si no son datos personales, puede ser útil. Pero, cuando se trata [de acumular] los movimientos, publicaciones y acciones de las personas, es un gran peligro para los derechos humanos. Lo que propongo yo es legislar para prohibir los sistemas que recojan datos personales. No basta con advertir del uso de los datos personales desde las bases de datos, hace falta prohibir la acumulación de datos peligrosos. Aunque no todos los datos personales sean peligrosos, algunos de ellos sí lo son; por lo tanto, hay que limitar estas bases de datos, ya que es imposible garantizar que se bloqueen todos los caminos que puedan llevar al abuso de esta información. Es imposible evitar, por ejemplo, que el estado tome estos datos para abusar de ellos.

Pero las bases de datos se pueden anonimizar…

Sí, pero es complicado. Las bases de datos normalmente tienen nombres, no son anónimas y lo que se propone es anonimizar los datos para publicarlos y esto es arriesgado. En unos pocos casos es una solución pero hay que investigar cada caso para ver qué es lo adecuado. Porque, si contienen bastantes datos acerca de cada uno, se pueden desanonimizar.

«El gran peligro de la inteligencia artificial es que aumente el poder de los ricos»

¿Cree que las distintas iniciativas a nivel mundial sobre aspectos como la ética en la inteligencia artificial o la inteligencia artificial responsable (Responsible AI) están teniendo en cuenta adecuadamente al software libre?

No, pero algunas cosas no tienen nada que ver con el software libre porque no es el único asunto ético en la informática. El gran peligro de la inteligencia artificial es que aumente el poder de los ricos.

Muchos dispositivos incluyen software libre. El manual de mi televisor, de una conocida multinacional, por ejemplo, incluye la licencia GPL (Licencia Pública General de GNU, en sus siglas en inglés).

Puede que sí, puede que no. Porque, por ejemplo, la GPL en una librería2 exige que los programas que esta contenga sean libres. Pero no sabemos si es así.

¿Hay algún seguimiento desde la FSF?

Los poseedores de los derechos deberían hacer este seguimiento. No es trabajo de la FSF seguir los usos indebidos de todos los programas libres.

Y, desde la información que os llega ¿sabéis si se producen muchos abusos de Software Libre?

Frecuentemente hay abusos. Pero seguramente no en ese televisor porque, si dicen que lleva software GPL, significa que están prestando alguna atención al asunto. Hay fabricantes chinos que no prestan ni atención. Para saber si se está violando la licencia o no, hace falta primero investigar. El desarrollador de la librería sabe qué hace su librería, sabe cómo se usa, y podría ver el sistema, aun sin el código fuente, sabrá si se está violando la licencia.

¿Cree que la proliferación de la tecnología móvil ha supuesto un paso atrás o una oportunidad perdida?

Sí. Es horrible, cualquier teléfono móvil utiliza software privativo para comunicarse con la red de telefonía, y no hay otra manera de hacerlo… Creo que hasta las instrucciones del procesador son secretas. Es imposible desarrollar software libre para esos procesadores. Y el software privativo contiene una puerta trasera universal que permite, a quien conozca el secreto, cambiar el software de tu teléfono a distancia cuando quiera y frecuentemente lo convierte en dispositivo que escucha todo el tiempo.

¿De qué manera el software libre podría ayudar a solucionar este problema?

Si pudiéramos escribir software libre para estos procesadores, podríamos convertir estos programas.

«Hay que limitar las bases de datos personales, ya que es imposible garantizar que bloqueen los caminos que puedan llevar al abuso de esta información»

Entonces, ¿la utilización de sistemas operativos libres podría ayudar de alguna forma en este problema?

No es problema del sistema operativo. Hay dos procesadores en un smartphone. El procesador de aplicación, en el que corre el sistema operativo, en el que se ejecuta Android, GNU con Linux… Pero está también el procesador de comunicación que ejecuta únicamente software privativo, para el que no podemos escribir software. Entonces, en este caso, el problema de «seguridad hacia quién» es crucial, porque teóricamente puede ofrecer cierta seguridad hacia alguien, pero hacia su desarrollador, ninguna.

Entonces, si se impusiera la utilización de estándares de hardware abiertos para estos procesadores…

No hablo de estándares en este contexto, sino de formatos y protocolos, porque los que usan pueden ser estándares o no; pero no importa, porque hasta los formatos y los protocolos no estándares necesitamos conocerlos. Si el software fuera libre, podríamos deducirlos todos.

En los años noventa, muchos de los usuarios de software libre éramos muy conscientes de las motivaciones éticas y filosóficas del mismo. ¿Cree que actualmente hay más usuarios de software libre que no son tan conscientes de, por ejemplo, las implicaciones de los diferentes tipos de licencia y de la diferencia entre software libre y código abierto?

No tengo manera de medir tales cosas. Eso requeriría una investigación que no sé hacer, ni tengo tiempo para intentar, y no necesito los resultados. Mi misión no es contar cuánta gente entiende [los principios del software libre], sino hacer que más gente los entienda.

¿En qué medida cree que el movimiento del software libre depende de su figura? ¿Le preocupa qué sucederá cuando se jubile?

No soy yo quien debe juzgar eso aunque, sí, me preocupa. No voy a jubilarme, ¡qué tontería! No tengo ganas de volverme inútil, pero algún día no estaré. Es importante buscar un reemplazo y tengo una idea… no quiero decir más pero sí, es necesario. No creo que el movimiento termine rápidamente sin mí, pero hará falta lo que hace falta hoy en día: más esfuerzo para difundir los principios del movimiento, para dar un buen ejemplo. El buen ejemplo se da cuando uno dice: «Si no puedo hacer eso sin software privativo, no lo hago». Si alguien dice: «Prefiero hacerlo con software libre», es un ejemplo débil. Porque si fuera solo una cuestión de preferencia, justificar seguir usando software privativo sería muy fácil. Sin embargo, cuando alguien muestra que no usará el software privativo porque es intolerable e injusto, es un ejemplo fuerte; un ejemplo contundente.

1 https://www.fsf.org (Volver al texto)

2 Librería es una traducción inadecuada pero corriente del término library en inglés, que hace referencia a las bibliotecas de programación, conjuntos de recursos de software orientados a la desarrollo de nuevo software. (Volver al texto)

© Mètode 2019
Subdirectora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universitat de València. Profesora titular del Departamento de Informática.
Profesora titular del Departamento de Informática de la Universitat de València.
Coordinador del Grado en Ingeniería Multimedia de la Universitat de València. Profesor contratado doctor del Departamento de Informática de la Universitat de València.
Subdirector de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universitat de València. Profesor titular del Departamento de Informática.
Directora y profesora del Departamento de Informática de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universitat de València.