Conviviendo con robots

Carme Torras analizó los dilemas éticos de los avances en inteligencia artificial en La Nau

«Soy muy fan de la ciencia ficción porque creo que tiene un papel muy importante en la creación de opinión pública». Así resumía Carme Torras su postura sobre la importancia de la ficción para reflexionar y analizar los avances científicos en la conferencia que ofreció el pasado 26 de marzo en La Nau, dentro del ciclo de conferencias «Los grandes retos de la ciencia». La investigadora, que dirige un grupo sobre robótica asistencial en el Instituto de Robótica e Informática Industrial (CSIC-UPC) de Barcelona, se ha ocupado también como novelista de las cuestiones éticas que implica el desarrollo de la inteligencia artificial.

Hoy en día, los avances en esta área han permitido crear asistentes robóticos que funcionan como guías en los aeropuertos, recepcionistas, acompañantes de niños o asistentes educativos en el aula. El proyecto CLOTHILDE, que desarrolla su grupo de investigación, está centrado en la manipulación de ropa, con aplicaciones que se podrán usar en logística hospitalaria o distribución de venta online, pero también para ayudar a vestir a personas con movilidad reducida. «Una de las aplicaciones que más me gusta», aseguró Torras sobre estas aplicaciones asistenciales.

De izquierda a derecha: M. Dolores Real, Vicerrectora de Innovación y Transferencia; Carme Torras, investigadora y novelista; Anna Mateu, jefa de redacción de Mètode, y Martí Domínguez, director de Mètode, a las puertas de la conferencia «Enxarxats» en la Nau. / Foto: Miriam Chiva

Ahora bien, el hecho de introducir los robots en nuestra vida diaria tiene unas implicaciones éticas y sociales que hay que tener en cuenta. Algunas, tal como señaló la profesora Torras, son compartidas con otras tecnologías, como por ejemplo qué efectos tendrá en el mercado laboral o de quién será la responsabilidad en caso de algún error o accidente provocado por un robot. Pero además, la investigadora señaló nuevos problemas nacidos de estos avances, como por ejemplo si tenemos que dejar algunas decisiones médicas o bancarias en manos de la inteligencia artificial, si podemos hacer «mejoras» robóticas en el ser humano como por ejemplo incrementar su fuerza o dotarlo de visión nocturna y, por último, una de las cuestiones que Torras ha tratado también en sus novelas, el hecho de que estos robots puedan generar sentimientos en las personas con las cuales interaccionan. «Una afectividad que en principio no te genera la lavadora», añadió con humor Torras, que de hecho se decanta en ver los robots como «electrodomésticos» más sofisticados.

El tema de la humanización de los robots es una de las cuestiones que preocupa a Carme Torras y que es la cuestión central de su novela La mutació sentimental (Pagès Editors, 2008), donde plantea un futuro en el que los humanos conviven con asistentes robóticos y han perdido capacidades sentimentales. La obra fue traducida en 2018 al inglés por MIT Press, como The vestigial heart, acompañada de una guía de material docente para trabajar con el alumnado universitario. Carme Torras explicó que es habitual en los EE. UU. que las carreras de ciencia incluyan una asignatura donde se aborden cuestiones sociales desde textos filosóficos pero también a partir de los textos de ciencia ficción. «La ciencia ficción permite discutir con el alumnado sobre cuestiones concretas», expuso Torras, que ha adaptado también este material didáctico para estudiantes de secundaria y bachillerato para la editorial Pagès.

Series de televisión como Real Humans o Black Mirror o películas como Un amigo para Frank fueron otros ejemplos que puso la investigadora como productos de ficción que sirven para anticipar el impacto de nuestra futura posible relación con los robots, así como con las redes sociales, tema que ocupa la última novela de Carme Torras, Enxarxats (Males Herbes, 2017).

Aula Magna de la Nau de la Universitat de València durante la conferencia de Carme Torras. / Foto: Miriam Chiva

Sin embargo, Carme Torras también quiso poner acento en todo aquello positivo que nos pueden aportar los robots. En su área de trabajo, como es la robótica asistencial, piensa que más que sustituir la tarea de cuidadores, serán una ayuda que los permitirá desentenderse de los trabajos más mecánicos y centrarse en la atención a las personas. Del mismo modo, al ayudar a hacer algunas tareas básicas como alimentarse o ayudar a vestirse, la investigadora también considera que esto hará ganar independencia y dignidad a las personas dependientes o que necesitan ayuda para determinadas tareas. «Ahora bien, el trabajo de los robots será un complemento o una ayuda, nunca podrán ser sustitutos emocionales», concluyó Carme Torras.

La conferencia de Carme Torras está enmarcada dentro del ciclo «Los grandes retos de la ciencia», organizado con motivo de los 100 números de Mètode, en colaboración con la Escola Europea de Pensament Lluís Vives. La próxima conferencia tendrá lugar el próximo 16 de mayo, a las 19:00 horas en el Centre Cultural La Nau, y será a cargo de Pere Puigdomènech. Al acabar la conferencia tendrá lugar la inauguración de la exposición «Mètode: 100 números de ciencia».

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